sábado, 30 de abril de 2011

"LA EMPRESA DE MI VIDA FUE ENTENDER AL PERONISMO"

Entrevista con Beatriz Sarlo
Analista lúcida de la realidad argentina, la ensayista afirma que la obsesiona la necesidad de comprender la naturaleza compleja del movimiento que fundó Perón, con su actual variante kirchnerista; por eso, sostiene que su último libro, La audacia y el cálculo, Kirchner 2003-2010, del que ofrecemos un anticipo, no es un panfleto sino un esfuerzo para pensar el presente y analizar a un gobierno que, señala, propone una visión parcial del progresismo, carece de escrúpulos y hace un "uso instrumental de los derechos humanos"
Por Ricardo Carpena
Sábado 30 de abril de 2011 | Publicado en edición impresa

Para un sector político que quiere construir una imagen de progresista, ella es la intelectual de izquierda con la suficiente autoridad como para destrozar ese decorado. Para un sector político que aspira a imponer su pensamiento como único y dominante, es la pensadora de prestigio que deshace los preceptos más intocables. Pero para qué andar con tantos rodeos: para el kirchnerismo, Beatriz Sarlo es una pesadilla.
Se sabe que acercarse a las ideas de la célebre autora de Escenas de la vida posmoderna es un viaje de ida. Porque nadie sale indemne de la experiencia de leerla o de escucharla, algo que, como mínimo, puede provocar efervescencia cerebral en el argentino promedio, aunque en estos últimos años lo que ha generado con más frecuencia son ataques de nervios en ese kirchnerismo al que Sarlo le resulta a veces incomprensible y casi siempre intolerable.
La imposibilidad de que ella pase inadvertida se acrecentó con la aparición de su nuevo libro, La audacia y el cálculo, Kirchner 2003-2010 , una incisiva radiografía de los años en que amasó su enorme poder el fallecido ex presidente. La autora se jacta de que no es un "panfleto" antikirchnerista porque, a diferencia de otras obras que analizan el mismo tema, aquí prefiere utilizar "cierto discurso argumentativo".
Quizá ésa sea una característica distintiva de este libro: Sarlo afirma en el prólogo que buscó "la perspectiva de un historiador de la cultura al que le ha tocado como objeto el presente". Y así, a veces con la simple descripción o el análisis menos alambicado, logra un profundo repaso de laera de oro kirchnerista, en el que no descuida una mirada sobre las incursiones de los políticos en la TV, en un territorio de pulsiones mediáticas que llama Celebrityland , ni sobre la "política 2.0", es decir, la curiosa relación de la dirigencia y de los militantes con los blogs, las redes sociales e Internet.
Video: «El peronismo es tan indispensable como Borges»
"La empresa de mi vida fue entender el peronismo", afirmó Sarlo a Enfoques al hablar de su flamante proyecto, a partir del cual se permite dudar sobre si el kirchnerismo "se conservará o no como una de las tantas variantes" del movimiento que fundó Juan Domingo Perón.
Para no romper su fama, la ensayista se mostró implacable al caracterizar a los Kirchner: "Néstor era un político muy inteligente y carente totalmente de escrúpulos en el uso del aparato del Estado en su beneficio"; "Cristina ha recibido una gran herencia, es una gran parlamentaria, pero no es políticamente interesante".
Sarlo también puso en la mira a la oposición, aunque advirtió que no está desesperada por organizarla para vencer al oficialismo en las próximas elecciones: "Puede ser mala, pero tiene que basarse en su propia organización", sostuvo.
-A partir de sus notas y de este libro, ¿siente que puede entender verdaderamente el fenómeno kirchnerista?
-La empresa de mi vida fue entender al peronismo. Esta es la empresa con la cual nace a la política mi generación, con la idea de que nuestros padres habían cometido un grave error político celebrando la caída de Perón por un golpe de Estado, cosa que fue la madre de todas las desgracias argentinas. Mi generación, por tanto, tomó la idea de comprender la naturaleza compleja del populismo nacionalista, a veces conservador y a veces revolucionario, que fue el peronismo, y lo tomó como una tarea intelectual y política. De allí la idea de seguir pensando al kirchnerismo, que veremos si se conserva como una de las tantas variantes del peronismo. El peronismo ha producido una gran cantidad de buenos textos de historia y de ciencia política, además de buenos ensayos, precisamente porque ha habido un contingente de gente de los últimos cuarenta años dedicada a pensar eso. En algunos casos, como el caso de Horacio González, pensado desde el interior, y en otros, pensado con diversos grados de crítica. El libro no es ajeno a ese movimiento de mi generación. El peronismo es tan indispensable como Borges.
-¿En qué sentido?
-En el mismo sentido en que Borges es indispensable para la literatura argentina. Cuando una literatura tiene un escritor como Borges, no hay un escritor o un crítico que pueda sustraerse a colocarse respecto de ese escritor. Lo mismo que es Dante en la literatura italiana o lo mismo que es Shakespeare en la literatura inglesa. Es imposible hacer funcionar la máquina de esa literatura sustrayendo esa pieza fundamental. En el caso del peronismo, es imposible entender a la Argentina desde 1940 en adelante sustrayéndose a la comprensión de esa pieza fundamental.
-Usted dice en el libro que el kirchnerismo ha ganado una batalla cultural. ¿En qué consiste ese triunfo?
-Es una equivocación si lo pensamos como la batalla de Ayacucho, en donde a partir de ahí los españoles se retiran de América latina. Uno podría decir que se implantaron ciertos temas si pensamos en cómo llegar no a 40 millones de argentinos sino a una minoría muy pequeña, aunque más activa, a la que le interesa la política. Pero el primer capítulo en el cual los Kirchner logran implantar un tema es cuando dan la batalla por la ley de medios y la ganan. Es ahí donde algunos se dieron cuenta de que los Kirchner, además de favorecer sus propios intereses políticos introduciendo una ley de medios que es como una colcha de retazos, con aspectos terribles, con aspectos buenos, introducían allí elementos que tienen que ver con un ideal comunicativo que no es el ideal periodístico sino el de la comunicación de identidadesculturales, perfectamente legítimo. El segundo elemento es la transformación que se produce durante el Bicentenario. Dos o tres millones de personas dando vueltas produjeron un doble efecto: no estaban celebrando al Gobierno, pero estaban en una celebración que el Gobierno había montado. Con el acto que Cristina Kirchner hace en Vuelta de Obligado, ellos descubren un mix de cultura teatral circense, tipo Fuerza Bruta, más un compacto de revisionismo nacionalista, que es como el fondo de cocina de una ideología histórica popular, con una gran puesta en escena gracias al dinero del Estado.
-Hay un mito, o no, de que Kirchner fue el que reinventó la política. Con "audacia y cálculo", como dice su libro.
-Esa es una consigna de los kirchneristas, no es algo que yo desarrolle como hipótesis. Esto se puede pensar desde el punto de vista de los kirchneristas cultos: que Néstor restablece la política porque es un decisionista, que encara el decisionismo schmittiano , que vendría a ser el condensado máximo y más alto de la política, es decir, el que establece y define el conflicto y lo corta, lo resuelve. Cosa que intentó hacer con el campo y le salió mal, y con la ley de medios le salió bien. En el otro sentido, más banal, es que le dio un mayor atractivo a la política. Después de la crisis de 2001, él era el personaje más atractivo de lo que se había forjado hasta ese momento.
-De alguna forma, lo sigue siendo si se mira la orfandad de la oposición, sin propuestas, sin audacia, con papelones como los de Eduardo Duhalde en la interna del PJ Federal o el del radicalismo buscando aliarse con alguien que está en sus antípodas como Francisco de Narváez. Parece que extrañaran la época en que su existencia tenía sentido si tenían enfrente a Kirchner.
-Esto marca, además, que para ser político no hay que ser muy culto sino tener una especie de sensibilidad en la lectura de cómo van los ríos subterráneos, cómo se organizan las tendencias. Era un político muy inteligente en ese sentido y carente totalmente de escrúpulos en el uso del aparato del Estado en su beneficio. Ella [por Cristina Kirchner] ha recibido una gran herencia, es una gran parlamentaria, pero no es políticamente interesante. Por otra parte, los medios de comunicación, quienes opinan en ellos y quienes opinamos en ellos parecemos todos desesperados en organizar la oposición. Y la oposición puede ser muy mala, pero tiene que basarse en su propia organización. A las internas de la oposición no las descalifico de entrada: no me parece poco interesante que Ricardo Alfonsín tenga la cabeza partida por el hachazo de seguir con De Narváez o con Margarita Stolbizer. La discusión que ahí se da no es meramente electoral y me parece interesante. No tengo una visión tan cínica de la política como para decir "a ganar, a ganar, a ganar". Porque después se ven los resultados de ese "hoy ganamos y mañana jugamos bien". Eso fue la Alianza.
-¿Cree posible que exista un kirchnerismo sin Kirchner? La Presidenta mantiene el estilo, pero ha dado algunos guiños en un sentido contrario al que podría haber adoptado su marido, como el intento de recomposición de relaciones con el FMI, por ejemplo.
-El tipo de gobierno de Kirchner fue, por una parte, con un tipo de capitalismo oscuro, de amigos, y, por otra parte, con grandes oportunidades de negocios para el resto del capitalismo argentino, además de un manejo irrestricto de los negocios del Estado. Eso se puede seguir haciendo. Si viene un ciclo económico favorable en la Argentina, el resto de los capitalistas puede hacer negocios. Entonces las dificultades serán las que hoy tienen en Techint, les van a poder meter un sabueso ahí adentro. Si es cierto lo que dicen los economistas de que con algunas medidas sensatas se puede gobernar la inflación, quizá no tenga fecha de vencimiento. Y, por tanto, uno puede ser tranquilamente opositor porque todos los rasgos antiinstitucionales, corruptos, lo constituyen a uno como tal, pero, al mismo tiempo, no está obligado a votar a un gobierno de salvación nacional. No estamos ni invadidos por una potencia extranjera ni en un momento de crisis en la cual el Parlamento se reúne y le entrega a alguien los emblemas de la República. Cuando uno cree que hay que hacer cualquier cosa para sacar al kirchnerismo del poder está pensando en el esquema de salvación nacional y es disparatado: esos gobiernos tienen fecha de vencimiento.
-Como crítica tan dura del kirchnerismo, algún tipo de salvación política seguramente debe de imaginar?
-Hay que cambiar eso. Será difícil ganarles las elecciones, pero lo peor que sucedió en este país fue cuando la oposición pensó que a Perón no se le ganaban nunca más elecciones y había que hacer un golpe de Estado. Hoy a nadie se le ocurre un golpe, pero entonces ocurren las químicas más extravagantes por las cuales yo, que soy opositora del kirchnerismo, voy a tener que verme obligada a votar por Macri. Nunca. Tampoco voy a votar por Cristina Kirchner, pero no va a haber química que me obligue a votar por Macri. Voy a votar libremente porque no estoy ni invadida por un país extranjero ni en situación de crisis terminal. Voy a votar con libertad.
-La oposición no termina de aparecer como una alternativa real de poder.
-Es muy difícil en una tradición bipartidista. Es muy difícil establecer una alternativa real de poder. Eso también lo podríamos decir de la democracia norteamericana. Y donde aparece eso, surge con muchas dificultades. Los liberales ingleses hace veintipico de años que están recorriendo ese camino. Es muy difícil una alternativa cuando hay tradiciones de grandes agrupaciones políticas e identidades y automatismos electorales. ¿Cuántos norteamericanos quisieron entrar en eso? Llegan hasta alcalde de Nueva York y después no pueden, tienen que ser cooptados por uno de los dos grandes partidos. Es muy difícil producir esa tercera alternativa. Sobre todo lo fue para el Frepaso, la más numerosa de esas terceras alternativas y con políticos muy talentosos como Chacho Alvarez y Graciela Fernández Meijide. El Frepaso hizo lo que no tenía que hacer: la Alianza. Primero creyó que había que derrotar a Menem. En el imaginario esa Alianza creía que había que derrotar al menemismo cuando, en realidad, había que derrotar a Duhalde que ya hacía tres años que estaba separado del menemismo y con un discurso más industrialista. Entonces, primero hizo una alianza con un fantasma más vinculado con el pasado que con una apuesta al futuro. Para colmo, no había terminado de armar una base propia y fue a una alianza con un partido que tenía una cultura política incompatible. No se hace eso. Sería fantástico: todos nos miramos a los ojos, nos damos la mano y cantamos una que sepamos todos. Pero no es así la política. No hay una que sepamos todos.
-¿Cuál sería la opción, entonces?
-No tengo opción?
-Pero, ¿qué imagina que pasará?
-Lo que más podrá ampliar al radicalismo va a ser para el lado de De Narváez, pero va a tener un problema con Stolbizer. Estuve mirando los números y Stolbizer le ganó la provincia a De Narváez cuando compitieron contra [Daniel] Scioli. O sea: que el radicalismo mire los numeritos. De Narváez le ganó al kirchnerismo, con una masa ingente de dinero, en un momento bajo del oficialismo. Ahora, ¡ojo los radicales con lo que van a hacer! A ver si por hacer esto pierden lo que podrían tener.
-¿Usted es de esos antikirchneristas incapaces de reconocer logros del oficialismo? Jorge Fernández Díaz publicó hace dos semanas una imperdible nota en la cual destacaba cómo se dividió la sociedad: cuesta tanto que los kirchneristas hagan alguna autocrítica como que los antikirchneristas reconozcan ciertos méritos de Gobierno.
-Soy antikirchnerista, pero mantengo muy buen diálogo con los intelectuales kirchneristas. No creo que los intelectuales notorios del kirchnerismo digan otra cosa de mí. No me imagino a Ricardo Forster, Horacio González o María Pía López diciendo eso. Ni yo digo que ellos sean corruptos ni que estén contra las instituciones. Son kirchneristas, pero no son eso. En general soy vista por los antikirchneristas como una persona que hace demasiado esfuerzo por entender, y por los kirchneristas como alguien que debería entenderlos porque tiene todos los elementos para hacerlo.
-Es curioso que no haya un profundo debate político entre intelectuales.
-Vengo de una larga militancia política desde fines de los 60: conozco a toda esta gente, ellos me conocen. Hay algunos, como Osvaldo Bayer, que no tienen la menor simpatía conmigo, pero no acabo de llegar a este campo. Vengo de la izquierda revolucionaria, los conozco, sé cómo piensan, ellos saben cómo yo pensé? Tampoco exageremos. Raymond Aron y Jean-Paul Sartre no se pasaron cuatro décadas debatiendo entre ellos. Porque el debate implica que las personas que entran en eso tienen que salir de aquello que están pensando para hacerse cargo de la perspectiva del otro.
-Tampoco habrá posibilidad de que usted debata con José Pablo Feinmann, otro intelectual kirchnerista.
Ya debatí con Feinmann, pero, además, él ya me dijo de qué enfermedad me tengo que morir, enPágina 12 ha dicho de todo de mí. No le contesté porque no debato en esos términos. Pero yo hago historia de la cultura argentina y antes tampoco florecían los debates. ¿Cuándo aceptó debatir Tulio Halperín Donghi, el más grande historiador argentino? No anda por ahí como perro carroñero debatiendo... Estas son cosas que un día se instalan y uno termina diciendo "qué desgracia que no hay debate"...
-En el libro advierte que "el kirchnerismo no es el único progresismo posible de la Argentina real" y que, por el contrario, "el progresismo hoy tiene ideales que Kirchner no conoció". ¿Cuáles son esos ideales?
-El tema del progresismo, hoy, es el ideal democrático, una democracia ampliada, una democracia cada vez más profunda y cada vez más inclusiva. Usted me podrá decir que es el tema del progresismo porque en los países donde ese tema aparece los problemas de los ingresos mínimos están satisfechos, pero, bueno, no se puede hacer por etapas. Ese es el tema de las nuevas políticas. El kirchnerismo hizo su aporte porque puso la ley de matrimonio igualitario, pero no va a apoyar la ley de la despenalización del aborto. Son los derechos que hoy se debaten. Esos y muchos otros, como toda la cuestión inmigratoria. Y, además, algo que suena totalmente ideal en este momento, pero la Constitución del 94 tiene zonas muy mamarrachescas y necesita ser cambiada. Lo que pasa es que cuando se habla de cambiar la Constitución todos empezamos a temblar porque no sabemos qué otra cosa aún más bizarra puede aparecer. Y después, parece una trivialidad decirlo una vez más, pero está abierta la cuestión educativa en la Argentina: es de quinta la educación de los pobres. Es profundamente inigualitaria, profundamente diferenciadora. Algunas profesiones ya vienen segmentadas socialmente. Hay muchas cosas que hacer, no necesariamente para resolver en los próximos cinco años.
-En materia de derechos humanos, ¿qué es lo más criticable de Kirchner? Usted destaca en el libro que él llegó tardíamente a preocuparse del tema.
-No es una crítica, sino simplemente una constatación. Llegaron tan tarde al tema que se produce el gran acto fallido en el acto de la Esma, cuando Kirchner se olvida del juicio a las juntas. En general, todos los justicialistas llegaron tarde al tema. El uso instrumental de los derechos humanos me resulta horrible. Y el haber convertido a algunas organizaciones de derechos humanos, que habían logrado el máximo de los respetos, como Abuelas [de Plaza de Mayo], en una especie de anexo del aparato cultural e ideológico del Frente para la Victoria, me parece terrible, una pérdida para la Argentina. Hay una cosa que Graciela Fernández Meijide manejó perfectamente: cuando entró a la política dejó de funcionar como la madre de Pablo, el desaparecido. Entra a la política porque reconoce que ahí hay una separación necesaria entre las organizaciones de la sociedad civil que le van a reclamar siempre a la política, sin debilitarse, que lleve adelante sus reclamos. Esto fue lo que los Kirchner destruyeron, cooptando a hijos y a nietos de desaparecidos.
-Usted escribe que "los K reabrieron el debate entre izquierda y derecha para expropiar a la izquierda en su beneficio", pero la oposición, en general, parece correrse a la derecha.
-Si Elisa Carrió, por ejemplo, es de centroderecha, ¿a Macri dónde lo ponemos? Se cayó del mapa... En cualquier lugar de la Tierra, Carrió es de un partido liberal. Los Kirchner son muy hábiles: instalan a Carrió en la centroderecha. Es una operación. Esta es la batalla cultural que ganaron: nos definieron el espectro político. En la izquierda no hay disputa porque ellos ocuparon todo ese lugar. Y entonces en vez de pensar qué está pasando, se da por bueno lo que definen como etiqueta?
-Es cierto. Hasta parecen de izquierda un ex militante de la Ucedé como el ministro Amado Boudou o Hugo Moyano, que en los años setenta estaba en una agrupación de la derecha peronista dura como la Concentración Nacional Universitaria (CNU)...
-La cuestión no es el pasado, ese pasado tan remoto: "Yo no soy la que fui". Entonces no tengo que pensar que [Carlos] Kunkel es el que fue. Lo que pasa es que él es tan tonto como cuando era comandante montonero. De lo único que sabía era de fierros y después estuvo quince años preso y salió como salió. Pero nadie es lo que fue, entonces yo juzgo a las personas más o menos en ese pasado. No sé, estoy muy descontenta de cómo estamos pensando la política.
-¿Habla de la sociedad?
-No pienso como una vez le dijo Juan Carlos Torre a un amigo en la cola de un supermercado. Cuando le comentó que la gente decía no sé qué cosa del Plan Austral, Torre, impertérrito, le dijo: "¿No sabés que a la gente no hay que escucharla jamás?".
-En política es muy difícil no escuchar a la gente. Hay que tener un oído puesto ahí, ¿no?
-¿Un oído? Medio oído. ¿Usted piensa que la gente estaba pidiendo que se juzgara a las tres juntas militares en 1982? Había clima de fin de dictadura por la derrota en la guerra [de Malvinas]. ¡Una velita a Thatcher todos los días de su cumpleaños, pobre señora! Le puso la reforma a Inglaterra, pero nos dio la democracia. No se sale de una guerra perdida así, donde la gente había donado sus joyas, mandado budín inglés a las Malvinas, cambiado el nombre a la sopa inglesa, hecho cuanta pelotudez se pueda hacer... Pero Alfonsín le dio una forma. Y ojo porque Luder, que dijo que la autoamnistía estaba bien, tampoco sacó el 10% de los votos. La sociedad estaba partida. Alfonsín le dio una forma a lo mejor de esta sociedad, pero no sé si todos andaban pidiendo "juicio a los comandantes". Estaban las Madres [de Plaza de Mayo] ahí. ¿[Dante] Caputo escuchaba a la sociedad cuando lo llevó a Alfonsín a la reunión de la Internacional Socialista? Caputo sólo se escuchaba a sí mismo. Le pareció que tenía que ir y ahí empezó la conversión socialdemócrata de Alfonsín.
-Los políticos de hoy, en realidad, sólo tienen los oídos puestos en las encuestas, son presos de la imagen.
Creen demasiado en las encuestas. No necesitás un focus group para saber que a la gente le cae mejor [Gabriela] Michetti, pero que duda si ella no va a ser un poco menos eficiente que [Horacio] Rodríguez Larreta. No necesitás un focus group para eso. Necesitás viajar en subte. Ahora, si nunca viajás en subte, sonaste...
-Usted habla en el libro de Celebrityland , al aludir irónica y críticamente a esa dependencia que tienen la mayoría de los políticos de la televisión y que los lleva a hacer cualquier cosa. ¿Cómo se rompe ese especie de corsé?
-No se rompe, en todos los lugares es así. Brasil tiene una de las situaciones más terribles. Quizá la rompe un dirigente que tiene la capacidad de salir. Pero la lógica es así. Y se rompe si no se hacen indignidades. "Gran cuñado", no. Carrió no fue a "Gran cuñado", y eso es lo que yo respeto en un político. No discuto el grado de desviación de centroderecha, de centroizquierda. Yo discuto si fue a "Gran cuñado" o no.
-¿Tan determinante le parece?
-Totalmente. Hay que tener un poco de respeto por tu representación. Aspiran a representar en el gobierno al Estado. Ahí trazás una línea que es la que te constituye, una línea en la que decís "no". Por ejemplo: "Fumo marihuana, pero heroína mezclada con crack, no". Ahí trazás una línea. Quiere decir que tenés una columna vertebral y que no estás dispuesto a hacer todo.
-Si usted cree que "Gran cuñado" marcó la gran degradación de los políticos en 2009, estamos en un año electoral y es altamente probable que corramos el mismo riesgo.
-Algo va a haber, alguna maldad van a inventar, y cada vez más degradado todo. Pero alguien que quiere ocupar el gobierno representando al Estado tiene que tener un punto en el que dice que no. Ya no estamos pidiendo héroes. Sólo un punto.
© LA NACION
MANO A MANO
Me cayó simpática, pero, sobre todo, lo que me gustó de Beatriz Sarlo fue que me dejó con muchas preguntas sobre el país, para las que aún no tengo respuestas. Quizá sea ése el gran aporte que puede hacer un intelectual: obligarnos a pensar más y mejor; dejarnos sin contestaciones automáticas, sin atajos facilistas. Sarlo está alejada de cualquier estereotipo. Habla con claridad, es sencilla, nada soberbia, con una profundidad que es muy poco común. Sobre todo cuando esa filosa capacidad de analizar y de ir al meollo de algunos de los dilemas argentinos se desarrolla en tiempo real, no con la comodidad de quien se sienta a escribir y tiene tiempo para pensar y corregir. Me gustó que cuestionara ciertos argumentos de mis preguntas. Fue, en el mejor de los sentidos, un diálogo enriquecedor, sin red. Entiendo por qué es la encarnación del demonio para los K: militó en la izquierda, tiene más pergaminos progresistas que muchos y, como dijo, los conoce desde la década del sesenta. No le gustó cuando hablamos de quienes la califican de "gorila de izquierda", pero para responder hizo aquello por lo que es tan famosa: lo pensó bien.
"GORILA DE IZQUIERDA"
Las polémicas que despierta Beatriz Sarlo son clásicas, así como son también tradicionales algunas acusaciones que recibe, sobre todo en el mundo de las redes virtuales y de los foros en Internet, donde el peso de sus ideas se suele contrabalancear más con injurias que con pensamientos sólidos y distintos. Quizá lo que llame la atención, por la antigüedad de la expresión, más típica de los años setenta, es cuando varios de sus críticos coinciden en calificarla de "gorila de izquierda".
-¿Le molesta o no que le digan así?
-Creo que no soy gorila, pero es muy tradicional [la acusación]. En todo caso, prefiero que me digan de izquierda a que me digan de derecha.
-¿Duele lo de gorilismo? Algunos están orgullosos de ser gorilas.
-Mi generación vivió una vida tratando de no recibir el calificativo "gorila", pero corre por cuenta de quien lo dice. Por ahí fracasé y soy gorila...
-¿Pero no es algo que la condiciona cuando escribe? ¿No hay una especie de mecanismo de preservación que la lleve a cuidarse o a cambiar algunos planteos para no quedar enrolada en el "gorilismo"?
-No, en realidad no creo ser gorila. Si me comparo con Marcos Aguinis, Juan José Sebreli o Santiago Kovadloff, tengo que pedir la ficha de afiliación. (Risas.) Depende de con quién te compares. Pero en un arco donde estén Carlos Altamirano, Emilio de Ipola, Tito Palermo, en donde todos somos más o menos así, ninguno merecería el adjetivo de "gorila". Esa es la gente con la cual hablo. Para mi generación era el peor insulto que se podía recibir, pero tipos como [Jorge] Coscia son tan sectarios que me inclinaría a llamarlo gorila a él. Un gorila peronista.

viernes, 29 de abril de 2011

El tema de desigualdad norte/sur es enorme en educación porque vos tenés las escuelas del norte vacías y las escuelas del sur recontra saturadas. Esto es por el movimiento poblacional. La ciudad de Buenos Aires no crece, pero tiene un movimiento en que la gente se va por el norte y entra por el sur. Entonces si vos tenés más chicos, con población más vieja en el norte y población más joven en el sur, tenés que generar permanentemente y fundamentalmente una escuela inicial primaria con muchas más oportunidades de las que hay;




Por Artepolítica, el 5 de marzo de 2011.
Por Artepolítica, el 5 de marzo de 2011.
Iniciamos hoy una serie de entrevistas a los pre-candidatos por el Frente por la Victoria a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con Daniel Filmus y seguiremos, claro, con Carlos Tomada y Amado Boudou.
Es nuestro deseo no agotar esta serie de encuentros exclusivamente en el FpV ni en la CABA, así que intentaremos llegar a la mayor parte de candidatos, de distritos y de fuerzas políticas posibles.
Por otra parte, hemos tomado la riesgosa decisión de intentar aprovechar los formatos electrónicos para intentar un modo diferente a la edición “convencional”, la cual seguramente hubiéramos elegido en el caso de publicar esto en un medio escrito tradicional. Es decir: en vez de intentar “ir al nudo” y privilegiar las respuestas más taquilleras y quitar largos párrafos en busca de síntesis, elegimos el camino de “tocar” lo mínimo indispensable lo que fue, más que una entrevista, un diálogo relajado y extenso. Sabemos que puede resultar largo. Pero esto es internet y es gratis. Pueden entrar, salir y volver a leer luego. Quienes tengan interés y una sutil y atenta lectura entre líneas, seguramente encontrarán matices, giros y definiciones que se hubieran perdido de elegir senderos conocidos. ¿Quién dijo que el camino más corto hacia el conocimiento es una recta?
Esperamos que lo disfruten.
Artepolítica.
MECLa primera pregunta sería saber el diagnóstico que vos hacés del estado de la ciudad antes de las elecciones del 2011. Situvieras que definir las cuatro o cinco áreas problemáticas que estás encontrando ahora, ya a tres años de la gestión de Macri, ¿cuál sería tu diagnóstico?
Daniel Filmus: la evaluación es que se han perdido cuatro años de la mayor recaudación de la ciudad en toda su historia para resolver los problemas históricos de la ciudad, que no son problemas de la gestión del PRO sino que son problemas que vienen desde bastante más atrás. Si vos vas a la historia de la ciudad, la ciudad después de la constitución del `94 adquiere autonomía, el primer jefe de gobierno electo es De la Rúa que estaba muy contento de estar a cien pasos de la Casa de Gobierno… y por suerte dejó la ciudad y se fue a la Casa de Gobierno, con lo cual lo sufren todos los argentinos, no sólo los porteños, pero no hubo gestión.
Al poco tiempo de que empieza, De la Rúa se lanzó a la campaña porque su objetivo era ser presidente, después quedó Olivera en transición, un período muy pequeño, y asume Ibarra. Yo asumí la Secretaría de Educación de Ibarra en ese momento, donde se cayó el país. La primera gestión de Ibarra es una gestión claramente a la defensiva, donde se trata de cuidar lo que es el Estado, la salud, la educación. La ciudad pagaba los salarios, mantuvo las escuelas, dio de comer, hizo todo lo que hay que hacer, cuando el país se cayó y nadie pagaba los salarios docente. A tal punto que cuando yo asumo con Néstor en el 2003 lo primero que hacemos es pagar en site provincias que no pagaban los salarios. O sea que fue una gestión, que si bien la gente la evaluó positivamente porque fue reelecto Ibarra, fue una gestión no de propuesta, de construcción, sino defensiva. Cuando el país vuelve a crecer, y vuelve a mejorar la recaudación y empieza a haber recursos ocurre la desgracia tremenda que fue Cromañón, y luego viene otro gobierno de transición, así que queda Telerman muy poco tiempo, en una transición también muy conflictiva y viene Macri que no hace nada. Por primera vez, creciendo el país al 9% y la recaudación llegando a 6500 millones de dólares este año, vos tenés que no ha resuelto ninguno de los problemas.
Entonces, si yo tuviera que tomar cinco temas centrales para nosotros, uno sería el el tema de la vivienda y del uso del suelo. Esto implica el tema de la organización de las villas, en el que no se avanzó absolutamente nada. Macri prometió 10 mil viviendas por año, y hubieran sido 40 mil, 160 mil son los que viven en las villas y hubiera resuelto el tema de las villas si hubiera cumplido con la promesa. Pero aparte vos tenés 400 mil más con problemas de vivienda, que son sectores medios a los cuales el Banco Ciudad debería acceder con tasas subsidiadas, etc, etc. Esa plata está, pero al punto de que parte de los que criticamos el presupuesto 2011 es que Macri nos está pidiendo plata del Banco de la Ciudad a gasto corriente de la ciudad, con lo que no estamos de acuerdo. Ahí tenés el tema del uso del suelo, que es mucho más integral, tiene que ver con una discusión comuna por comuna, barrio por barrio -si va a haber torre o no va a haber torre, qué tipo de barrio querés, cómo querés vivir- ahí tenés un tema.
El segundo tema importante es la ausencia del Estado en las cuestiones que el mercado no resuelve, que todas están desatendidas por Macri. El mismo tema de la vivienda, pero también el tema de salud, el tema de educación son dos temas claves en la ciudad, dónde es el único lugar del país en el que aumenta la mortalidad infantil.
El tema de desigualdad norte/sur es enorme en educación porque vos tenés las escuelas del norte vacías y las escuelas del sur recontra saturadas. Esto es por el movimiento poblacional. La ciudad de Buenos Aires no crece, pero tiene un movimiento en que la gente se va por el norte y entra por el sur. Entonces si vos tenés más chicos, con población más vieja en el norte y población más joven en el sur, tenés que generar permanentemente y fundamentalmente una escuela inicial primaria con muchas más oportunidades de las que hay; el hospital de Lugano nunca se cumplió, etc, etc
Un tercer tema, que no es menor, es el tema ambiental. Buenos Aires es una ciudad con graves problemas ambientales, por supuesto que Matanza Riachuelo le jode la vida a muchísima gente, fundamentalmente de menores recursos de la ciudad, de uno y del otro lado de la cuenca, pero es un tema en el que hay que avanzar en la resolución. No se puede seguir afectando la vida de los chicos y de la gente que vive en esa región.
Después tenés el tema de la basura, para todas las grandes ciudades pasa a ser el tema central. Este año se gastaron 1350 millones de pesos en basura. ¿Por qué? Porque por el sistema que hay en la ciudad conviene que haya cada vez más basura, entonces se tiró abajo la Ley de Basura Cero, ley que, dicho sea de paso, nosotros estamos poniendo a nivel nacional. Yo la presenté como senador, pusimos la ley de residuos y de equipos electrónicos, la ley de envases, para bajar la cantidad de basura y poder reciclar lo máximo posible, y la ciudad apuesta a tener más basura. A tal punto de que ustedes deben tener en su casa dos containers, y en los dos tiramos cualquier cosa. Es ridículo, si no lo condenan es para uno poner una cosa, uno poner otra, y que el trabajo de reciclado lo haga la gente en la calle, lo cual deteriora la calidad de vida. Es un tema central el de la basura para nosotros.
El cuarto tema es el del tránsito y transporte. La ciudad no da más, es una ciudad donde entran 1,3 millones de autos por día, 5 millones de bonaerenses entran por día a la ciudad de Buenos Aires. Porque no es un problema sólo para los que vivimos acá, no es un problema para ir de Villa Luro a Barracas, tenés todo porque es una ciudad embudo en que todo termina en el microcentro. Todos los subtes tienen exactamente la misma dirección.
MendietaSí, de hecho reproduce las líneas del ferrocarril. La ciudad reproduce el centralismo argentino.
Daniel Filmus: Entonces dos cosas. Uno, el tema del transporte y el tránsito es un tema integral, que hay que estudiarlo en profundidad. 40 kilómetros de subte no lo resolvés con 100 bicicletas, ni con las bicisendas. Todos estamos de acuerdo con que la gente ande en bicicleta, es un tema buenísimo, pero son dos temas distintos. Incentivar la bicicleta no reemplaza los 40 km. de subte que nos prometieron. Segundo, si tenés que hacer 40 km. de subte, ¿dónde los hacés? En este sistema lo que necesitarías es 6 subtes por Rivadavia… porque todo el mundo va para el mismo lado, o sea, no dan abasto. Ese subte no da para más, le ponemos más estaciones, pero la verdad es que mientras no cambies el diseño de la ciudad no vas a resolver el tema del transporte.
Entonces vos tenés toda una concepción que es múltiple. Ejemplo: el puerto de la ciudad de Buenos Aires, que es una parte importante de la destrucción del tránsito de la ciudad, y hay que mudarlo, ya sea a Ensenada o a Quilmes. Entonces ahí te evitás, por Barracas por un lado y por la Lugones por el otro, los camiones que te entran por ahí y destruyen la ciudad, destruyen el criterio urbano de la ciudad, y vos no tenés por qué… ni siquiera es negocio para la ciudad, porque es un negocio de Nación, que la soja y el trigo salga por acá, y podés poner un puerto sólo dedicado a crucero y a turismo que deja muchísima más guita. Otro tema: los estacionamientos… no hay que hacerlos como hace Macri, en el Parque Las Heray del lado de la ciudad. Hay que hacer polayas de transferencia del lado de la provincia… por ejemplo en Vicente López, donde la gente deje el auto y vos tengas un buen transporte público para llegar al centro. Aunque sean combis mirá, no estoy hablando ni siquiera de los troles, ni de metrobus, ni de nada. Si vos tuvieras combis, cada combi de este tipo te ahorra de 10 a 15 autos. Hasta te convendría gratis, porque lo que te ahorrás en energía y eso… Entonces hay que buscar ese tipo de mecanismos, donde los estacionamientos estén al límite de la General Paz, la gente entra ahí, llega… digamos, no es como dice Macri “subo el precio de la autopista entonces la gente no viene”. Sabemos que eso no funciona.
Insisto: el tema de fondo está vinculado con el primer tema, del uso del suelo. Yo siempre doy un ejemplo que me clarificó, con una pregunta que yo hice inocente. Le pregunto a los viejos en una reunión en Flores qué quieren. Los jubilados me dicen “un micro”. “¿Un micro para qué?”, “para ir al centro al teatro”. Claro, ¿por qué no piden un teatro? Porque eso pasa en el centro.
Es una ciudad donde en realidad cada comuna debe tener su centro político, su centro cultural, su centro comercial. Entonces si vos descentralizás la ciudad, como es el caso, para poner un ejemplo de una ciudad, París, vos tenés en todos los lugares cosas para hacer. Si yo ahora pongo en Corrientes 40 km. de subte, ¿a dónde van 40 km de subte? A lugares donde jamás va la gente, o muy poquito. No se justifica tener subte. Entonces primero hay una cuestión de distribución espacial. Esta ciudad no cambia desde hace 60 años, en el año `47 la ciudad llegó a 3 millones de habitantes. Ahora sigue teniendo 2 millones 800 mil habitantes, tenemos menos todavía. Pero qué pasa, no es lo que dice Macri, de que hubo un aluvión de inmigrantes y pidien resolución de la vivienda. Entre el 2001 y el 2010 sumamos 60 mil habitantes en las villas. Son 100 mil por año, el promedio son 1200 viviendas. No es una cuestión de que la ciudad se desbordó. Eso lo podemos discutir en el gran Buenos Aires, acá no se desbordó. Entonces ahí tenés un tema que es fundamental para resolver el tema del transporte y del tránsito.
Y un quinto tema es el de la seguridad. Es un tema que no por quinto es el menor. Si yo lo hubiera puesto al principio parecería el único y el principal pero, primero, tiene que ver con los otros cuatro temas ¿si? Si vos terminás con las villas en la ciudad de Buenos Aires mejorás la seguridad en la ciudad de Buenos Aires totalmente. Si vos urbanizás, hacés barrios, seguramente terminás con bastantes temas vinculados a la delincuencia y a la drogadicción.
Mendieta¿Por qué? ¿Qué relación ves ahí?
Daniel Filmus: Y, entrá a la 1-11-14 por ejemplo, cómo funciona ahí el uso de la droga, cómo funciona el negocio, al que es casi imposible entrar, por una cuestión física, hasta ciertos lugares. Si vos urbanizás… vamos a seguir el tema de la relación entre las cosas. Vos tenés la villa 31. ¿Qué es lo que piensa todo el mundo? Lo que piensa Macri, esa villa está en un lugar muy bueno, con esos terrenos construimos grandes torres y a la gente le damos casa en otro lado. Practiquen venir por la Lugones: a la derecha está la villa. Decime lo que hay a la izquierda…
MendietaContainers.
Daniel Filmus: Exactamente. ¿Por qué un container tiene más derecho que la gente? Si yo saco el puerto saco el container, si yo saco el container tengo más espacio para construir. Si tengo espacio para construir, tengo que tomar una decisión. Es espacio público, ¿en el espacio donde está el conteiner qué voy a poner? Tengo que poner viviendas populares. El sector medio, el sector bajo y el sector medio bajo no va poder mirar el río. ¿Dónde está escrito que en la ciudad se mire al río sólo los que tienen…?
MendietaBueno, con una concepción de mercado sí.
Daniel Filmus: Bueno, pero si es del estado por qué lo va a hacer. Todos miran para la derecha pero ninguno mira para la izquierda, y hay containers a cinco minutos del obelisco, es una ridiculez. Tan indignante como que haya una villa del otro lado, porque es un espacio para uso urbano y vos tenés que definir, o con una lógica de mercado de que cuanto más pisos más vale el terreno, o con una lógica de estado, que es el bienestar de la gente. Y ahí resolverías nuevamente el tema de la seguridad en la villa 31 y parte de esa gente teniendo viviendas dignas. Los temas, y este tema de la seguridad, no se resuelve por la transferencia a la policía nada más. Nosotros apoyamos la creación de la policía, apoyamos la Ley Cafiero, la votamos ahí… no votamos que lo pongan al Fino Palacios a la cabeza, ni votamos que los pongan a 15 de los 20 tipos de la cúpula procesados. Es otra cosa. Ahora lo dijo muy bien Cristina en el discurso del Albariño y está claro que hay funciones que tiene la Metropolitana y hay funciones que tiene la Federal. No por pasar la Federal a la Metropolitana la Metropolitana va a ser buena. La provincia de Buenos Aires tiene a la bonaerense, y la de Córdoba tiene la cordobesa, la de Mendoza la mendocina, y no por eso anda bien la policía y no hay delincuencia. El tema está en transformar la policía, entonces en este punto, ante toda una estructura que ahora Nilda está haciendo por suerte a nivel nacional, que vale la pena fortalecer, que es un cambio de estructura y de concepción de la Federal en el tema de la seguridad interior. Y a mi me parece bueno, por ejemplo, la elección comunitaria del comisario. Funciona en casi todas las ciudades del mundo. Digamos, que el comisario de cuenta de lo que hizo y tenga que ser renovada su gestión al frente de la comisaría porque realmente resolvió el problema de los vecinos. Si tenés comunas, ¿por qué no vas a tener una participación en el mapa del delito de los integrantes de la comuna? Lo que quiero decir es que no es el pasaje de la Federal a la ciudad lo que va a resolver el problema. Es la transformación de esa policía… porque ya sea Federal, o Metropolitana, o como se llame… la Metropolitana uno no sabe si le da más seguridad o más inseguridad. Entonces se trata de eso.
Y lo último, hay como cinco… yo te mencioné cinco pero puedo mencionarte como diez… de esos cinco nada puede hacer la Ciudad de espaldas a la Nación. Macri mostró justamente que cuando vos confrontas con la Nación neutralizás los esfuerzos. El tema está en cómo sumás el esfuerzo entre ciudad y la nación. En este caso los problemas son de escala metropolitana, vos tenés problemas de 12 millones de tipos, no de 3 millones de tipos. Lo que te decía de la inseguridad, no es que vos tenés un cerco en la General Paz y eso te divide el delito de un lado.
MEC: ¿Y cómo gestionás esa articulación que es metropolitana?
Daniel Filmus: Bueno, acá hay que ver la institucionalidad de lo metropolitano. Por ejemplo, nosotros propusimos un proyecto de ley que establece un sistema de transporte metropolitano. El 10% de los colectivos empiezan y terminan en la ciudad. El subte sí empieza y termina en la ciudad y sin embargo está en manos de nación. Ese ferrocarril es claramente una cuestión interurbana, entonces lo que es interurbana no lo va a resolver la ciudad, lo que pasa es que las cosas de la ciudad no están en manos de la ciudad. Entonces hay que sentarse provincia, nación y ciudad a aportar cada uno lo que puede para resolver…
Mendietaesto que vos estás planteando a nivel diagnóstico creo que absolutamente nadie va a decir que está equivocado. Se cae de maduro que hay cuestiones que hacen a lo metropolitano, que exceden los límites de la General Paz… pareciera ser un problema de abordaje ya no técnico, o de diagnóstico, sino de efectiva resolución política. Pero coyunturalmente Nación y Ciudad están en manos de dos fuerzas políticas diferentes, esa es la realidad. ¿Cómo pensás que se puede resolver, más allá de la coyuntura electoral?
Daniel Filmus: Porque hay intereses comunes. Yo creo que hay una cuestión que tiene que ver con el bienestar de la gente, que es un interés común de la provincia, de la ciudad y de Nación. Si vos ponés por encima de todo el bienestar de la gente, avanzás en la resolución de los problemas. Macri utilizó a la provincia y a la Nación, sólo para desresponsabilizarse de los problemas. Por ejemplo, presenta el presupuesto 2011 y nos dice “bueno, bajémosle 100 millones al Garrahan”. ¿Cómo le vas a bajar 100 millones al Garrahan? Si es un hospital para chicos sostenido mitad por Nación y mitad por la Ciudad. “Sí bueno, pero vienen más de provincia que de ciudad”, dicen los macristas e indigna.
MEC: Está bien, porque el Garrahan es de complejidad nueve y vienen pacientes de todo el país.
Daniel Filmus: Yo te voy a explicar, pero Macri dice “el 10% de chicos de nuestras escuelas vienen de la provincia”…
Mendieta: Sí claro, pero ingresos brutos que recauda la Ciudad también viene de la provincia.
Daniel Filmus: Entonces por eso te digo, la cuestión del planteo de él es un planteo agresivo, xenófobo y hasta te diría… de poca dignidad nacional respecto del papel de la capital de los argentinos, que es la ciudad de Buenos Aires, respecto del todo el país. Pero también es un planteo estúpido. ¿Por qué? Vamos a suponer que sea a la inversa, la provincia dice “bueno, está bien, yo no te mando más estudiantes, vos no me mandás más basura” Duramos dos días, al tercer día nos fundimos. Que vengan todos acá, dejamos las escuelas vacías pero dejenmé llevar la basura porque no tenemos dónde ponerla. Entonces la cuestión está en que vos no lo hacés solamente… si estamos nosotros y está Cristina, por supuesto vamos a tener las condiciones más favorables para resolver esto, como el tema de la vivienda, o el tema del riachuelo, o el tema de la seguridad, donde por ejemplo la Metropolitana, yo estaba la semana pasada con Nilda Garré el tema de la policía Metropolitana. Tiene un sistema de comunicación no compatible con los de la Federal. Entonces ella recordaba que el Ministerio de Defensa era como la guerra de Malvinas, los tipos nuestros bombardeaban y abajo había tipos argentinos. Cada uno compró un sistema de comunicación y la marina tenía uno y la aviación tenía otro. Entonces bueno, hay una cuestión de necesidad de sentarse juntos, independientemente por fuera del partido. Pero en este caso de la ventaja de si compartimos nosotros el espacio de gobierno con Cristina vamos a tener, aparte de un sentido común…
MendietaEstás dando por hecho que a Cristina la reeligen.
Daniel Filmus: Por supuesto, y que yo también soy elegido. Entonces vamos a tener las condiciones ideales para poder estructurar una estrategia que tiene que tener institucionalidad. Como te decía lo del sistema metropolitano de transporte, hay que pensar un sistema de seguridad metropolitano. Entonces la idea que presenté yo no es transferencia de la policía, es la creación de un sistema metropolitano que contemple integralmente la cuestión judicial. Ya lo aprobó el senadoesto: media sanción de la ley que presenté yo sobre transferencias de otras competencias judiciales. Si transferís competencias judiciales porque la línea de lo que pensás lo dijo Cristina en Albariño, entonces transferís competencias judiciales… porque para esos delitos como el de usurpación no tenía que intervenir la Federal. Usurpación generalmente es un delito que es contravencional que tendría que tomar la ciudad de Buenos Aires y lo tendría que haber atendido la Metropolitana. Si ahora nosotros estamos transfiriendo lesiones leves, no narcotráfico, ni terrorismo, ni ninguna de esas cosas en las que se quería meter Macri pero que no tenían que ver con lo que hacía la policía y que…
Mendieta¿Y por qué pensás que se quiere meter Macri en esas cosas?
Daniel Filmus: Él no se quiere meter en esas cosas, Macri no tiene idea que se está metiendo en eso. Él delegó en un tipo que tiene la misma lógica que tiene la Federal, vos fijate que él se mete en temas, que en realidad están en contra de lo que dice nuestra constitución.
MEC¿A vos te parece que hay receptividad en la ciudad para una agenda como la que planteás? Digo, después aparecía como una especie de vuelco en las últimas elecciones, que Macri ganó en segunda vuelta, con una ventaja apreciable. Lo que uno se pregunta es, ¿existe una receptividad en una agenda como esta  en la ciudad o es que “la ciudad está llena de fachos”?
Daniel Filmus: Seguro debe haber fachos, pero yo creo que hay condiciones bastante buenas, no óptimas, para una receptividad de esta agenda… que igual, la agenda como esta es difícil instalarla desde el campo de la discusión política porque tenés que… digamos, todos estos temas que discutimos de seguridad no tienen nada que ver con bajar la edad de imputabilidad… o te pueden poner en el centro el tema de bajar la edad de imputabilidad y estar discutiendo eso, y la gente estar en eso, que no tiene que ver con el tema de la ciudad de Buenos Aires que es otro. ¿no? Entonces, receptividad, hay condiciones óptimas porque claramente no se han resuelto los problemas aún con la fachada de que un gerenciamiento empresarial iba a resolver temas de la ciudad, nadie le pedía a Macri, porque nadie imaginaba que iba a atender la zona sur, hay temas que no resolvió tampoco de la zona norte. Entonces, cuánto la gente va a creer, o cuánto nosotros tenemos la capacidad para discutir, debatir, llegar con nuestras ideas a otro modelo de ciudad es importante. Porque yo te estaba transmitiendo la cuestión de la mirada de lo metropolitano, pero hay otro tema que yo creo que también es transversal, que nosotros no debiéramos caer, cosa que va a ser difícil aún en los temas de la ciudad: esto de una “torneo” de cuántos kilómetros de subte vamos a hacer, o de cuántos baches vamos a tapar, o de cuántas escuelas vamos a inaugurar, o de cuántos no se… porque la gente no le va a creer a nadie. Con que yo le diga mirá, ya hicimos mil escuelas y ellos hicieron dos. Entre mil y dos hay una diferencia.
Me parece que el tema es qué modelo de ciudad vamos a aplicar. Vamos a aplicar un modelo a escala humana, o vamos a hacer una ciudad desde la lógica de los negocios. Me parece que son dos utopías de ciudad que están en discusión. Yo pienso en quién. Yo pienso en los que viven en la ciudad. Vos vas a Toronto y no construís una torre si no votan los vecinos. Pero escuchame, yo tengo los terrenos… Mirá, los que vivimos alrededor, que somos los dueños de ciudad no quieren. ¿Por qué? Porque nos molesta, porque nos hace sombra, mil temas, y la verdad que no. ¿Y quiénes son los que tienen que decidir sobre qué pasa en un país, que pasa en una ciudad, o qué pasa en un barrio? Los que viven en él. Vos podés hacer una ciudad a escala humana, yo vengo discutiendo mucho esto, vamos a ir a la línea de Tonucci. ¿Cuál es la línea de Tonucci? La verdadera línea de Tonucci, de fondo es para quién construir una ciudad.
MendietaSí, para los niños. Y atrás de los niños todos.
Daniel Filmus: Y que si vos construís algo para el que más necesita, seguro que todos los otros están incluidos. Yo doy el ejemplo del mingitorio. Vos vas a un baño, si el baño es más o menos moderno están todos los mingitorios altos y uno bajito. Uno bajito, pero sino están todos altos. Si construiste alto todos los bajitos perdieron, los chicos. Hubieran construido todos bajitos, y si es bajito no le jode al más alto. ¿Entendés lo que te digo? La idea es que si vos hacés alrededor de la plaza, para cruzar, al nivel de la vereda y no del motorista, el peatón es dueño de ese espacio, entonces el motorista entra al espacio del peatón.
MendietaEsta lógica que vos planteás, de dos modelos de ciudad, en realidad no es nueva. Vos enfrentaste en la elección pasada esta lógica, vos expresabas contra Macri esta misma lógica. Ciudad inclusiva, etc etc, y Macri era la esperanza, como vos bien lo dijiste, también del éxito del gerenciamiento, etc. Todos nosotros compartimos que la gestión de Macri es lamentable hasta en esos propios términos. La verdad, siempre lo charlamos, yo me imaginé que a los dos años, eso que vos dijiste de la 31, teníamos las dos torres construidas. Dije “cagamos”, y no, ni siquiera en ese sentido. Sin embargo, a pesar de que está en discusión y erosionada esta supuesta eficiencia y eficacia del gobierno macrista, sigue siendo discutible. Y me parece que hay un punto en que la mayoría de la ciudad no es muy consciente. Vos fijate el gran problema que hubo con las escuelas, del mantenimiento escolar, de la estructura escolar. Sin embargo siguen diciendo, con toda desfachatez, que están todas las escuelas bárbaras. Se contrapone muy fácilmente con la experiencia micro barrial de cada uno que manda a nuestros chicos a la escuela pública. Sin embargo, en términos colectivos, o imaginarios, todavía hay tensiones. ¿Se entiende lo que digo? Y acá la pregunta es qué está faltando, desde la política me refiero, desde quienes se oponen al macrismo, como para ser más efectivos en esta crítica.
Daniel Filmus: Yo creo que para conseguir el cincuenta más uno por ciento de los votos que nosotros necesitamos para sacarlo a Macri y poner un gobierno que lleve a la ciudad a las transformaciones que se hicieron a nivel nacional, que plantee los temas centrales de una ciudad más igualitaria, más a escala humana, con más crecimiento, pero que los beneficios de ese crecimiento se distribuyan entre todos, hay que dar un debate muy importante. Yo te diría que hoy nosotros no sé en qué condiciones estamos para dar ese debate. ¿Por qué? Bueno, porque vos tenés un medio de comunicación muy poderoso que esconde todo esto que hablamos nosotros que pasa en la ciudad, y que Macri inaugura cinco veces una cosa y que le festejan que inauguró las playas de Buenos Aires como si estuviéramos en la Costa Azul, medios que realmente lo protegen y que debería estar todos los días con su jefe de gobierno procesado. Y procesado por atentar contra cosas tan importantes en un país democrático como la privacidad. Espió a muchos funcionarios políticos. Situación gravísima que muchos no dan cuenta, por lo menos los medios masivos. Después tenés una discusión ideológica. En el año 2005 en esta ciudad yo iba por la calle como ministro y la gente me aplaudía, este gobierno tenía el 90% de aprobación y nos había sacado de la crisis profunda, y nosotros salimos terceros con 20 puntos. Una elección en la que ganamos en la provincia de Buenos Aires a un peronismo dividido, Cristina a Chiche  y en la ciudad perdimos y salimos terceros, detrás de Macri y Lilita Carrió. Estamos una ciudad donde el debate es también un debate ideológico.
MEC¿Y cómo se gana en la ciudad entonces?
Daniel Filmus: Bueno, este debate que estoy diciendo, esta discusión, y este esfuerzo de pluralidad y de aptitud que tenemos que hacer es muy grande. Yo no soy de los fanáticos que piensan que parte de las discusiones las vamos a ganar repitiendo muchas veces la marcha. Eso no es lo que nos va a hacer ganar. Nos va a hacer ganar, los que somos peronistas, los que somos Kirchneristas, que somos del Frente para la Victoria, es mostrar que somos los más capaces para gobernar la ciudad. Lo que tenemos que mostrar no es la calidad de ser muy muy peronistas, o Kirchneristas, sí que nosotros somos capaces de transformar la ciudad como Cristina y Néstor transformaron el país. Es un debate al interior de nuestra fuerza, en el cual yo vivo planteando la idea de que hagamos un frente muy amplio, que permita que el 50 más uno por ciento de los votos nos vote. Si nosotros llegamos a esta elección, si sacamos 49,90, es la elección más alta de toda la historia, somos unos genios totales pero yo igual voy a estar triste, porque nosotros no gobernamos la ciudad, no mejoramos la ciudad y no pusimos la ciudad a tono con la nación, que es lo que tenemos que hacer.
Acá en la Ciudad tenemos a las corporaciones gobernando. Entonces nuestra inteligencia está en saber discutir ese discurso, en saber construir esa plataforma, y en saber construir esa reforma política. Si nosotros, en vez de dar este debate de cara a la sociedad y discutir estos temas de por qué conviene ir con la Nación, aunque la gente en la Nación vote otros partidos. Hay que convencer de que conviene estar de la mano de la Nación para resolver los problemas, que tenemos nosotros que acercarnos a la provincia de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires a nosotros, a discutir los temas que si no no vamos a resolver. Y no son temas menores, el tema ambiental no es un tema menor, el tema de seguridad no es un tema menor, el tema de transporte no son temas menores. Entonces me parece que ahí está el sustrato de la discusión que nosotros tenemos que dar, en una ciudad que no tenemos definido de antemano que la gente se opone totalmente a Macri porque las encuestas te muestran que hay cerca de la mitad de la población que todavía evalúa bien la gestión. Es verdad que la mayoría quiere un cambio, pero después en un ballotage la gente se polariza, a mí me pasó la vez pasada. En un ballotage no había tres opciones, había dos. Entonces cuando hubo una tercera opción la gente quizás se fue con Pino. Dijo “bueno, no al macrismo, que bajó del 46 a 30, no al Kirchnerismo, en aquel momento en el que nosotros habíamos votado, después de la 125 y toda esa crisis, y eligió un tercer camino, que era ese, con un 25% en la ciudad. Claro, en el ballotage no hay matices, en el ballotage la gente va a tener que definir. Estoy en contra de este, estoy a favor de este. Y ahí entran a jugar el tema de los discursos de la ciudad, que recién discutíamos y vos me preguntabas cómo hacíamos… suelen entrar prejuicios gorilas, prejuicios ideológicos, juicios ideológicos de los que están efectivamente en contra de este modelo transformador y liberador y latinoamericano.
Mendieta: a veces yo creo notar cierta paradoja que quizás sea por la juventud de la autonomía de la ciudad como “ciudad autónoma”,  pero el sistema político de la ciudad es muy endeble. Cuando vos mirás otras provincias, vos tenés que…
MECEl sistema, digamos, la estructura de partidos…
Mendieta: Claro, exactamente. Hay un nivel de independencia en las provincias con respecto a lo nacional. Pimero se define el esquema provincial, y luego vemos… Acá paradojalmente el impacto de lo nacional sobre la opinión pública es muy fuerte, y sin embargo no se refleja necesariamente en los resultados electorales. Hay menos mediaciones. Por ejemplo, cualquier ciudadano de un municipio de la provincia de Buenos Aires elige concejal, consejeros escolares, diputado provincial, senadores provinciales, y los nacionales ¿acá qué elegimos? Legisladores, Jefe de Gobierno y los nacionales. Tenés menos…
Daniel Filmus: Sí, pero vos tenés dos cuestiones que yo creo que ahora para nosotros son muy importantes. Una cuestión que siempre la discusión de la ciudad engloba. La ciudad de Buenos Aires como intendencia, y la ciudad de Buenos Aires como capital de los argentinos. Entonces esta ciudad es la capital de todos los argentinos, por eso todo esto respecto a la autonomía, pero también toda la discusión respecto del impacto de las políticas nacionales. Porque un gobernador podría ser de un partido, o del otro, y de hecho estuvieron con uno y con otro. En la ciudad de Buenos Aires es mucho más complejo eso, hay mucho más impacto del debate nacional y de los problemas nacionales y su repercusión en la ciudad. Después hay mucha más información arrasada cotidianamente por los medios masivos.
Mendieta: ¿Arrasada?
Daniel Filmus: Arrasada, sí, porque vos tenés los monopolios de las corporaciones desde que te levantás a la mañana… Yo me acuerdo cuando estaba en campaña, vos prendías a las siete de la mañana la radio, ya llegabas al trabajo y era tremendo porque todas repetían lo mismo. Ibas cambiando y el tema era el mismo, que lo puso el mismo diario de la mañana en la agenda con la tapa. Entonces los temas que se discuten, lo que se debate, lo que está en la agenda está muy marcado por los medios. Es muy distinto en las provincias, donde hay también realidades locales muy fuertes. Acá es muy difícil que discutan un tema local muy fuerte. El tema de las inundaciones, fijate que fue tremendo, pero casi no fue tapa. Y por mi casa había un auto arriba del otro, los subsuelos totalmente inundados, parece que uno se ahoga, pasan cosas tremendas, y lo local ocupa un lugar relativo respecto de la cuestión general. Yo creo que la ventaja en este momento es que la impronta del 28 de junio fue revertida por un proceso, hasta te diría contracíclico, donde el concepto de quizás al contrario del sentido común, y de lo políticamente correcto de Néstor y de Cristina fue no quedarnos sino avanzar en la transformación. El cambio es, sin lugar a dudas, la impronta del momento. Yo creo que en esta elección, esta cuestión del momento que parecía de mayor debilidad, que veníamos de una elección que había sido muy dura para nosotros, fue el momento donde lejos de quedarnos fuimos más para adelante y avanzamos acá en el Congreso principalmente, a través de las leyes del Ejecutivo, con la ley de Medios, con la ley de las AFJP, con el matrimonio igualitario, con la asignación universal por hijo, con la nacionalización de la fábrica de bienes… no sé, te podría mencionar veinte leyes importantes que votamos, mostramos que la tendencia para mejorar, y se expresó en el bicentenario, y se expresó probablemente en los dos días que tuvimos que sufrir la desaparición de Néstor. Una cuestión en particular, que sería para discutir largo y tendido, es el papel de las capas medias en el proceso de transformación. Cuando vos vas a Bolivia, o vas a Venezuela, o vas a Brasil, o vas a Chile en menor medida, vos ves que son las capas medias las menos permeables a los procesos de transformación, más conservadoras muchas veces respecto de eso. De hecho nosotros en el 2007, de las diez principales ciudades del país, no sólo Buenos Aires, nosotros perdimos las diez.
MendietaPará. Perdimos las diez pero tampoco es cuestión de hablar de “legitimidad segmentada” como dijo Carrió en su momento sobre las capas urbanas votando contra el gobierno,  porque el gran Buenos Aires también…
Daniel Filmus: Bueno, en el primer cordón…
Mendieta: Daniel, el GBA es urbanismo por definición. Y ahí el kirchnerismo ganó…
Daniel Filmus: No, pero en el 2007 empezó a… ahora la cuestión es que eso puede servirnos a la inversa. Lo que ha habido, y es toda una discusión, ha habido del punto de vista del bienestar económico, con el crecimiento del país, pero también con el punto de vista ideológico, porque realmente las medidas transformadoras dieron resultados, y porque hubo una acción en los medios y de la militancia en las calles donde nosotros fuimos mucho más intensos en nuestro mensaje. No fue un mensaje “bueno, todos crecemos”, no. Fue un mensaje que colocó claramente negro sobre el blanco cuáles son las corporaciones que se oponen a nuestro proceso. Cuando nosotros fuimos por la ley de matrimonio igualitario era clara qué corporación estaba al frente. Cuando nosotros fuimos por el tema de la ley de medios estaba clara qué corporación estaba al frente. El tema de la corporación financiera era el tema que más le dolía, que era el uso de la plata de los jubilados en las AFJP. En cada uno de los puntos, cuando ahora estamos planteando el tema de participación en las ganancias, estamos planteando la ley de intermediación financiera, no hay todavía asignaturas pendientes en este sentido. Es decir, nosotros fuimos frente a las grandes corporaciones, y esto tiene un sentido epopéyico a lo que nosotros hacemos, y me parece que ahí es donde tenemos, junto con este debate, los temas que no resolvió Macri, eso creo que no alcanza. Nosotros tenemos que saber sumar el ejemplo del gobierno nacional a los temas concretos de la ciudad. Y yo creo que también, y no descarto que sea una autocrítica, que el sistema político de la ciudad esté muy mirando siempre… mientras que cada provincia, cada jurisdicción, defiende lo local frente a lo nacional, y acá todos los senadores y demás votan supuestamente priorizando los intereses de sus distritos… cuando votan así, nosotros en la ciudad es como que naturalmente no tenemos intereses locales para defender. Bueno, yo creo que nosotros somos los kirchneristas de la ciudad.
MendietaYendo un poco más a la interna, ¿va a haber interna? Todo indica que no, ¿o sí?
Daniel Filmus: No, yo quiero que se resuelva por consenso.
MendietaPor consenso. ¿Y cómo pensás que se resuelve por consenso una situación de tres candidatos. Vos, Tomada, Boudou?
Daniel Filmus: En primer lugar no hay fecha de elecciones, hasta que no se pongan fechas de elecciones nadie tiene la necesidad de definir algo, nadie está especulando con qué le conviene más de acuerdo a las encuestas para la fecha de elecciones. Ahora parece que le conviene más octubre, pero no sabemos, todavía la ley no se presentó en un proyecto hasta hoy. Mañana quizás se está presentando el proyecto y ya estamos en octubre. Pero bueno, hasta que no se fije una fecha no hay por qué definir. Después me parece que favoreció nuestra presencia en la ciudad tener más de un buen candidato, a propósito o sin querer eso favoreció. Hubo un debate, hubo distintos perfiles, hay distintas…
MendietaMoviliza
Daniel Filmus: Toda la militancia salió, por uno, por otro. Es parte de cualquier proceso político, en cualquier momento nos sentaremos y veremos quién está en mejores condiciones. Puede ser que coincidamos todos, y Cristina coincida con la idea de que este tiene que ser el candidato porque conviene más en la nación, porque le conviene más a la ciudad, porque es su perspectiva, los tres priorizamos el proyecto nacional. No hay alguno que diga no se, no, a mí no me importa quién gane en la nación. Todos coincidimos en que la conducción es Cristina y que vamos a resolver de la mano de Cristina, como pasó en Santa Fe.
Mendieta¿Vos cuál preferirías? ¿Por consenso?
Daniel Filmus: Yo te diría un 99% de lo que va a ser un consenso
Mendieta: No cuál va a ser, ¿cuál preferirías?
Daniel Filmus: El consenso. Me parece que aparte somos tres tipos que nos tenemos afecto.
MendietaVamos a decir la verdad: es la interna más aburrida del mundo, no se pelean. ¿Por qué vos serías mejor candidato que los otros?
Daniel Filmus: La verdad que no tiene sentido empezar a preguntar porque creo que los dos me van a querer votar a mí (risas), pero aparte de eso me parece que nosotros, estoy segurísimo, de que en algún momento nos sentaremos con Cristina y podremos hablar del tema. Todo el mundo sabe las encuestas, todo el mundo sabe cómo estamos todos, todo el mundo va a la calle y sabe la respuesta de la calle. Tendría que haber una definición muy finita y ahí tendremos la grandeza de ceder los que tendremos que ceder, y tendremos la grandeza los otros para apoyar a quien tengamos que apoyar. No lo veo como un problema. Hasta ahora lo veo esto como un fortalecimiento de…
Mendietadel espacio.
Daniel Filmus: Del espacio, y si me preguntan a mi yo diría que nosotros somos quizás los más favorecidos. Si no fuese por la interna no hubiéramos salido, salimos porque, bueno, salió todo el mundo y había que salir. Y eso la verdad es que nos posicionó mucho más de cara a la gente, con mucha más militancia, con más salida a la calle, con afiches, participando del debate público. Si no para mí como senador era muy difícil aparecer públicamente. Yo puedo aparecer una vez cada tanto, que presento un proyecto de ley, que opino tal cosa. Mis críticas a Macri no salían en ningún lado, todo esto me favoreció, adelantó los plazos y la verdad es que nos puso de cara a la gente y creo que bien.
MEC¿Y no hay una preocupación de que la interna se extienda? Si la elección se patea para octubre, ¿cuándo tendría que haber una definición?
Daniel Filmus: Bueno, puede haber una meseta según cuando sean las elecciones. Cada uno va a seguir planteando su discusión, su debate y no va a haber ninguna necesidad de definir ahora. Me parece que en el momento en que se sepa claramente la fecha de elección, si es en octubre cada uno de los precandidatos deberá mandar su actividad durante el año, que aparte tenemos una tarea. Yo acá en el senado y los dos ministros tienen muchísima más tarea y responsabilidades que yo.
MendietaY qué ves vos en relación a otros candidatos que sea una fortaleza diferencial a favor tuyo, y si también podés evaluar y admitir alguna debilidad propia.
Daniel Filmus: Yo tengo un trabajo de la ciudad, y un conocimiento de la ciudad desde hace mucho tiempo, que se expresa en alguna cosas que hablamos y muchas más, y tengo una perspectiva y una mirada hacia muchos sectores asentada en la gestión, que me parece importante, más en un ballotage. Yo creo que el tema central es incitar el apoyo de cincuenta más uno. O sea que si consigo el 49 no me quedo tranquilo. Para eso necesito una mirada muy amplia, y la posibilidad de dialogar con muchos sectores que tradicionalmente a veces fueron refractarios, y que me parece que a veces yo los tengo y puedo que trabajar con muchos sectores, no sólo espejos del kirchnerismo y el peronismo, sino de la centro izquierda de estos sectores, que no van a alcanzar ni siquiera con el peronismo, y la centro izquierda nacional y popular… los sectores históricamente radicales, de la Coalición Cívica con los cuales en la segunda vuelta, cosa que no hicimos la vez pasada y fue un error, vamos a tener que ir a discutir más, y a ponerlos en el legajo, y por ejemplo a la gente de Proyecto Sur, que salió a decir que era lo mismo Macri que Filmus. Fue hace un poco en un debate, ¿lo escuchaste? Con Aliverti y Macaluse, era el día que Macri había pedido la lista de policía a los chicos de la secundaria. Me parece que aún solo con este tema como el de la represión, que claramente hay diferencias.Hay que salir entre primera y segunda vuelta a discutir el destino de la ciudad a partir de mostrar que nuestra facultad es muchísimo mayor. Decirle incluso a gente que ideológicamente no adhiere al gobierno nacional que necesitamos su voto para tener libertad.
MendietaHay una cosa que algunos sectores militantes del kirchenrismo te critican, diciendo “no jugó en el 2009 la lista testimonial”. Yo me acuerdo en aquel momento que dijiste que te habían elegido como senador y que querías cumplir tu mandato, y ahora te vas a presentar con expectativa de ganar. Digamos, ¿cómo se condice aquella no presentación del 2009 para cumplir tu mandato de senador con tu presentación ahora a jefe de gobierno?
Daniel Filmus: Vos lo dijiste recién en la pregunta, que yo no quise presentarme en listas testimoniales. No quise participar en las listas testimoniales, y te aclaro que no le fue bien a las listas testimoniales. La ciudad no hubiera votado a alguien que es senador y dice que quiere ser diputado. Dejame votar a alguien que es senador y dice que quiere ser jefe de gobierno porque le creen que quiere ser jefe de gobierno porque quieren una responsabilidad ejecutiva, y eso le permite transformar la ciudad.
MendietaChe, esa le puede servir a Giustinani. Lo mismo puede decir Giustiniani a Binner que lo chicanean con eso. Regalaselá.
Daniel Filmus: No, lo mismo tiene que ver si yo lo hiciera a la inversa. Yo era ministro. Renuncié a ser ministro para ser senador, porque me presenté de cara a la gente pidiendo el voto para ser senador. Pedí el voto para ser senador. Muchos pueden decir, bueno, es mucho mejor ser ministro. Pero yo le pedí el voto dos meses antes, entonces yo asumí el compromiso. Lo volví a asumir de cara a la gente, le digo “yo soy senador” y voy a ser representante en el Senado y quiere ser jefe de gobierno de la ciudad. Fui el jefe de la campaña de Heller, el candidato que eligió Néstor Kirchner para la ciudad de Buenos Aiers, y después me puse la cara a debatir y discutí todos los temas del senado en la primera fila, porque no hay muchos de los que uno llama senadores públicos, conocidos somos muy pocos. Así que todo eso, y con la misma fortaleza de convicciones. Yo soy muy fuerte en mis convicciones.
Mendieta¿Extrañás ser ministro?
Daniel Filmus: Fui siete años ministro. tres en la ciudad y cuatro y medio de la nación, así que la verdad es que extraño un poco…
Mendieta: La gestión, digo, la adrenalina de la gestión…
Daniel Filmus: Si, la adrenalina. Pero también uno estando en el Senado tiene otras posibilidades de transformar la realidad. También me tocó a mi… yo decía que este país, cuando yo era ministro era un país presidencialista y ahora es un país parlamentarista. Todas las cosas empezaron a pasar por acá, discutir la 125, todos los temas que me elegí yo, tabaco, glaciares, residuos electrónicos. Todos temas contra corporaciones muy poderosas, y me las puse al hombro, dimos el debate y la verdad es que hemos dado muestras de constancia.
MEC¿Y vos que fuiste uno de los primeros, mejor dicho, de los ministros el primero del primer gabinete, cómo fue esa etapa de trabajar con Néstor en ese momento? Así, una semblanza más personal digamos…
Daniel Filmus: Sí, sí, un privilegio impresionante… por múltiples razones yo siempre digo que Dios ha sido muy generoso conmigo por las cosas que me pasaron, y sobre todo por haberme dado esa oportunidad. Primero lo de volver a soñar lo del 70, que pensábamos que ya había pasado. Un amigo mío me decía, no vamos a vivir la revolución, no porque falte mucho sino porque ya pasó. Que tengamos la revolución de vuelta por delante, tuvimos la revolución por delante y como que además fue, como dice Julio Godio, una revolución desde arriba, con el 22% de los votos. Yo tuve un fenómeno adicional. Es que conocí un viernes a Néstor y asumimos el domingo… así que yo el viernes le di la mano y bajé 5 kilos en una semana. No era gordo, pero bajé 5 kilos en una semana. Mirá, te voy a mostrar algo que me regalaron hace poco. Es la servilleta enmarcada con la que votamos con mi equipo ese viernes si nos quedábamos a trabajar con Ibarra en la ciudad, porque yo era el candidato a vicejefe de gobierno, o aceptaba ser ministro de educación de Néstor. Es decir ese día, era mi cumpleaños y estábamos en una mesa festejando el cumpleaños y votamos si íbamos al ministerio de la cudad o al gobierno nacional…
MendietaTres a tres.
Daniel Filmus: Es secreto el voto, éramos seis. Seis compañeros con los cuales compartía la gestión de la ciudad… imaginate cómo será…
Mendieta¿Y quién definió?
Daniel Filmus: Definió Néstor… en ese momento yo era candidato de vice jefe de Ibarra, entonces llamó Néstor, y dijo “Ibarra no rompas las pelotas con esa interna acá” y todo duró un minuto. Al minuto yo estaba ahí sentado. Aparte no sólo eso, yo asumo el domingo y ahí estaba con mi señora, con mis hijas… y de pronto ¿dónde está Néstor, dónde está? Y salimos todos a buscarlo, porque la verdad es que estaba todo listo para asumir y no se lo veía por ningún lado. Y de repente aparece que le habían golpeado en la frente y pensé, está totalmente loco este hombre, dónde me metí. Eso fue el domingo, el lunes a la noche yo tenía que empezar pero había paro docente en Entre Ríos y siete provincias. Lo voy a ver y le digo, Néstor, no puedo asumir la educación de un país que no tiene clases. Y mirá hay que ir a resolver el conflicto… Y el me dice ¿vos lo tenés resuelto? Y yo le digo, mirá, tengo más o menos resuelto, Y él me pregunta, ¿cuánto necesitás? Necesitamos 70 millones de pesos. Bueno está bien, los tenés. El país estaba en la lona, me da 70 millones de pesos. Y le digo mirá, si le damos 70 millones a Entre Ríos, tenemos que darle 90 San Juan y así. Y él me dice, decime todo de golpe, ¿cuánto es? Yo le dije, mirá, son todo 270 millones de pesos, y pienso, éste me mata acá… Pero él lo piensa dos minutos y me dice “está bien, tenés los 270 millones de pesos”.
Pasaron dos cosas más. La primera me dice, estoy hablando del lunes a la noche que asumíamos, “pedí la avioneta, mañana salimos mañana a las 7 de la mañana para Entre Ríos y resolvemos el conflicto”. Yo tenía miedo en esa avioneta, entonces le dije mirá, por qué no hacemos al revés, yo voy en auto te espero ahí, te aviso cuando tengo resuelto el tema y vos te venís y no sé qué. Y me cagó y me dice “no, no, te presto la avioneta. Andá vos primero en la avioneta y después me viene a buscar a mi”.
Eso fue lo primero, lo segundo es que voy a salir y me lo encuentro a Lavagna afuera, muy calmo, entonces vuelvo a entrar y le digo “mirá que yo no te conozco, pero te lo tengo que decir, afuera está el ministro de economía ¿le digo de los 270 millones de pesos, antes de que mañana se entere por los diarios? Y me mira, y ahí entendí toda la política en un día, me miró así y me dijo “el presidente soy yo”. Qué boludo, años perdí… porque otro te mandaba a hablar con el ministro de economía, así el ministro de economía te decía “mirá, plata no hay”. Pero al final es una decisión política.
O sea que ese tema lo dije una vez y se convirtió en tema de un artículo en el diario. Vamos y arreglamos el tema con Marta Maffei en aquel momento, hay una filmación que me la pasaron hace poco en canal 7, arreglamos, discutimos, negociamos el tema, lo llamo, él viene al mediodía… el gobernador era Montiel, un gobernador radical, yo creí que no sabía nada, viene el avioncito, viene con Aníbal Fernández, con Miguel Núñez, nada más. Todavía la noche anterior sale y dice “che, mañana vamos a Entre Ríos, ¿alguien tiene alguien, algún conocido, alguien que nos espere con auto?” El presidente de la nación, te imaginás, pregunta si había algún conocido para ir a buscarnos, en vez de la custodia y todo eso.
Bueno, llegamos y por supuesto había una seguridad enorme cuando vino el presidente, a la derecha está Montiel y la izquierda estoy yo. Entonces me dice, “¿adónde vamos?” Tenemos un problema, porque el sindicato quiere que hagamos un acto público con todos los trabajadores, etc etc… el gobernador quiere hacerlo en la casa de gobierno. ¿Y vos dónde decís? Y, es mucho más lindo con los trabajadores. Bueno, vamos para ahí… el gobernador. Baja en medio de la plaza, había 10 mil tipos en la plaza, porque estaban en huelga los estatales. Acá yo digo bueno, acá estamos, solos, él y yo e Ignacio (Arnaiz), que estaba conmigo, uno grandote. Él sólo, sólo bajó. Nosotros dos defendiéndolo. Al gobernador lo tiraron al piso y le empezaron a pegar y no pudo llegar. Yo tenía el acta para firmar en la mano, y en el forcejeo para entrar ahí se me perdió el acta, entonces en el momento de firmar, decimos qué firmamos, porque no había nada que firmar. Tuve que pedir unas hojas prestadas en blanco para la televisión, hacer que firmábamos algo. Y cuando vamos a salir toda la seguridad me dice “salimos por el costado”, no sé qué… vamos al auto… y él en vez de ir por el costado se va por el medio, se tiró arriba de la gente, que era lo que a él más le gustaba, estar con la gente, tardamos una hora, nosotros esperándolo a él para subir al auto. Él en vez de subir al auto quiso a ver al gobernador que estaba golpeado, entonces fue a la casa del gobernador caminando dos cuadras, con la gente que se le subía encima.
Yo te digo que fue uno de los días que más disfruté, y empezó otra vida. Ahí pensé que se puede hacer todo, cambiamos todas la leyes, ley de financiamiento, ley de educación, ley de educación sexual, hicimos todo. La verdad es que yo no sentí, en el ministerio estando con Néstor, que ninguna cosa que yo me proponía era imposible. Las computadoras, mil escuelas!, el 6% del producto bruto, estamos al 6,5… ¿qué es lo que cambió? La decisión política. Porque la verdad es que lo que hizo Néstor fue abrirnos los horizontes. No hay nada de lo que se pueda decir que es imposible,
¿Qué puede ser imposible en este país? Nada, ninguna cosa que vos digas “quiero hacer esto”, no. Eso, tan enorme, tan transformador, se lo debemos a Néstor Kirchner.

Descripción: ArtepolíticaArtepolítica: El usuario Artepolítica es la firma común de los que hacemos este blog colectivo.
Iniciamos hoy una serie de entrevistas a los pre-candidatos por el Frente por la Victoria a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con Daniel Filmus y seguiremos, claro, con Carlos Tomada y Amado Boudou.
Es nuestro deseo no agotar esta serie de encuentros exclusivamente en el FpV ni en la CABA, así que intentaremos llegar a la mayor parte de candidatos, de distritos y de fuerzas políticas posibles.
Por otra parte, hemos tomado la riesgosa decisión de intentar aprovechar los formatos electrónicos para intentar un modo diferente a la edición “convencional”, la cual seguramente hubiéramos elegido en el caso de publicar esto en un medio escrito tradicional. Es decir: en vez de intentar “ir al nudo” y privilegiar las respuestas más taquilleras y quitar largos párrafos en busca de síntesis, elegimos el camino de “tocar” lo mínimo indispensable lo que fue, más que una entrevista, un diálogo relajado y extenso. Sabemos que puede resultar largo. Pero esto es internet y es gratis. Pueden entrar, salir y volver a leer luego. Quienes tengan interés y una sutil y atenta lectura entre líneas, seguramente encontrarán matices, giros y definiciones que se hubieran perdido de elegir senderos conocidos. ¿Quién dijo que el camino más corto hacia el conocimiento es una recta?
Esperamos que lo disfruten.
Artepolítica.
MECLa primera pregunta sería saber el diagnóstico que vos hacés del estado de la ciudad antes de las elecciones del 2011. Situvieras que definir las cuatro o cinco áreas problemáticas que estás encontrando ahora, ya a tres años de la gestión de Macri, ¿cuál sería tu diagnóstico?
Daniel Filmus: la evaluación es que se han perdido cuatro años de la mayor recaudación de la ciudad en toda su historia para resolver los problemas históricos de la ciudad, que no son problemas de la gestión del PRO sino que son problemas que vienen desde bastante más atrás. Si vos vas a la historia de la ciudad, la ciudad después de la constitución del `94 adquiere autonomía, el primer jefe de gobierno electo es De la Rúa que estaba muy contento de estar a cien pasos de la Casa de Gobierno… y por suerte dejó la ciudad y se fue a la Casa de Gobierno, con lo cual lo sufren todos los argentinos, no sólo los porteños, pero no hubo gestión.
Al poco tiempo de que empieza, De la Rúa se lanzó a la campaña porque su objetivo era ser presidente, después quedó Olivera en transición, un período muy pequeño, y asume Ibarra. Yo asumí la Secretaría de Educación de Ibarra en ese momento, donde se cayó el país. La primera gestión de Ibarra es una gestión claramente a la defensiva, donde se trata de cuidar lo que es el Estado, la salud, la educación. La ciudad pagaba los salarios, mantuvo las escuelas, dio de comer, hizo todo lo que hay que hacer, cuando el país se cayó y nadie pagaba los salarios docente. A tal punto que cuando yo asumo con Néstor en el 2003 lo primero que hacemos es pagar en site provincias que no pagaban los salarios. O sea que fue una gestión, que si bien la gente la evaluó positivamente porque fue reelecto Ibarra, fue una gestión no de propuesta, de construcción, sino defensiva. Cuando el país vuelve a crecer, y vuelve a mejorar la recaudación y empieza a haber recursos ocurre la desgracia tremenda que fue Cromañón, y luego viene otro gobierno de transición, así que queda Telerman muy poco tiempo, en una transición también muy conflictiva y viene Macri que no hace nada. Por primera vez, creciendo el país al 9% y la recaudación llegando a 6500 millones de dólares este año, vos tenés que no ha resuelto ninguno de los problemas.
Entonces, si yo tuviera que tomar cinco temas centrales para nosotros, uno sería el el tema de la vivienda y del uso del suelo. Esto implica el tema de la organización de las villas, en el que no se avanzó absolutamente nada. Macri prometió 10 mil viviendas por año, y hubieran sido 40 mil, 160 mil son los que viven en las villas y hubiera resuelto el tema de las villas si hubiera cumplido con la promesa. Pero aparte vos tenés 400 mil más con problemas de vivienda, que son sectores medios a los cuales el Banco Ciudad debería acceder con tasas subsidiadas, etc, etc. Esa plata está, pero al punto de que parte de los que criticamos el presupuesto 2011 es que Macri nos está pidiendo plata del Banco de la Ciudad a gasto corriente de la ciudad, con lo que no estamos de acuerdo. Ahí tenés el tema del uso del suelo, que es mucho más integral, tiene que ver con una discusión comuna por comuna, barrio por barrio -si va a haber torre o no va a haber torre, qué tipo de barrio querés, cómo querés vivir- ahí tenés un tema.
El segundo tema importante es la ausencia del Estado en las cuestiones que el mercado no resuelve, que todas están desatendidas por Macri. El mismo tema de la vivienda, pero también el tema de salud, el tema de educación son dos temas claves en la ciudad, dónde es el único lugar del país en el que aumenta la mortalidad infantil.
El tema de desigualdad norte/sur es enorme en educación porque vos tenés las escuelas del norte vacías y las escuelas del sur recontra saturadas. Esto es por el movimiento poblacional. La ciudad de Buenos Aires no crece, pero tiene un movimiento en que la gente se va por el norte y entra por el sur. Entonces si vos tenés más chicos, con población más vieja en el norte y población más joven en el sur, tenés que generar permanentemente y fundamentalmente una escuela inicial primaria con muchas más oportunidades de las que hay; el hospital de Lugano nunca se cumplió, etc, etc
Un tercer tema, que no es menor, es el tema ambiental. Buenos Aires es una ciudad con graves problemas ambientales, por supuesto que Matanza Riachuelo le jode la vida a muchísima gente, fundamentalmente de menores recursos de la ciudad, de uno y del otro lado de la cuenca, pero es un tema en el que hay que avanzar en la resolución. No se puede seguir afectando la vida de los chicos y de la gente que vive en esa región.
Después tenés el tema de la basura, para todas las grandes ciudades pasa a ser el tema central. Este año se gastaron 1350 millones de pesos en basura. ¿Por qué? Porque por el sistema que hay en la ciudad conviene que haya cada vez más basura, entonces se tiró abajo la Ley de Basura Cero, ley que, dicho sea de paso, nosotros estamos poniendo a nivel nacional. Yo la presenté como senador, pusimos la ley de residuos y de equipos electrónicos, la ley de envases, para bajar la cantidad de basura y poder reciclar lo máximo posible, y la ciudad apuesta a tener más basura. A tal punto de que ustedes deben tener en su casa dos containers, y en los dos tiramos cualquier cosa. Es ridículo, si no lo condenan es para uno poner una cosa, uno poner otra, y que el trabajo de reciclado lo haga la gente en la calle, lo cual deteriora la calidad de vida. Es un tema central el de la basura para nosotros.
El cuarto tema es el del tránsito y transporte. La ciudad no da más, es una ciudad donde entran 1,3 millones de autos por día, 5 millones de bonaerenses entran por día a la ciudad de Buenos Aires. Porque no es un problema sólo para los que vivimos acá, no es un problema para ir de Villa Luro a Barracas, tenés todo porque es una ciudad embudo en que todo termina en el microcentro. Todos los subtes tienen exactamente la misma dirección.
MendietaSí, de hecho reproduce las líneas del ferrocarril. La ciudad reproduce el centralismo argentino.
Daniel Filmus: Entonces dos cosas. Uno, el tema del transporte y el tránsito es un tema integral, que hay que estudiarlo en profundidad. 40 kilómetros de subte no lo resolvés con 100 bicicletas, ni con las bicisendas. Todos estamos de acuerdo con que la gente ande en bicicleta, es un tema buenísimo, pero son dos temas distintos. Incentivar la bicicleta no reemplaza los 40 km. de subte que nos prometieron. Segundo, si tenés que hacer 40 km. de subte, ¿dónde los hacés? En este sistema lo que necesitarías es 6 subtes por Rivadavia… porque todo el mundo va para el mismo lado, o sea, no dan abasto. Ese subte no da para más, le ponemos más estaciones, pero la verdad es que mientras no cambies el diseño de la ciudad no vas a resolver el tema del transporte.
Entonces vos tenés toda una concepción que es múltiple. Ejemplo: el puerto de la ciudad de Buenos Aires, que es una parte importante de la destrucción del tránsito de la ciudad, y hay que mudarlo, ya sea a Ensenada o a Quilmes. Entonces ahí te evitás, por Barracas por un lado y por la Lugones por el otro, los camiones que te entran por ahí y destruyen la ciudad, destruyen el criterio urbano de la ciudad, y vos no tenés por qué… ni siquiera es negocio para la ciudad, porque es un negocio de Nación, que la soja y el trigo salga por acá, y podés poner un puerto sólo dedicado a crucero y a turismo que deja muchísima más guita. Otro tema: los estacionamientos… no hay que hacerlos como hace Macri, en el Parque Las Heray del lado de la ciudad. Hay que hacer polayas de transferencia del lado de la provincia… por ejemplo en Vicente López, donde la gente deje el auto y vos tengas un buen transporte público para llegar al centro. Aunque sean combis mirá, no estoy hablando ni siquiera de los troles, ni de metrobus, ni de nada. Si vos tuvieras combis, cada combi de este tipo te ahorra de 10 a 15 autos. Hasta te convendría gratis, porque lo que te ahorrás en energía y eso… Entonces hay que buscar ese tipo de mecanismos, donde los estacionamientos estén al límite de la General Paz, la gente entra ahí, llega… digamos, no es como dice Macri “subo el precio de la autopista entonces la gente no viene”. Sabemos que eso no funciona.
Insisto: el tema de fondo está vinculado con el primer tema, del uso del suelo. Yo siempre doy un ejemplo que me clarificó, con una pregunta que yo hice inocente. Le pregunto a los viejos en una reunión en Flores qué quieren. Los jubilados me dicen “un micro”. “¿Un micro para qué?”, “para ir al centro al teatro”. Claro, ¿por qué no piden un teatro? Porque eso pasa en el centro.
Es una ciudad donde en realidad cada comuna debe tener su centro político, su centro cultural, su centro comercial. Entonces si vos descentralizás la ciudad, como es el caso, para poner un ejemplo de una ciudad, París, vos tenés en todos los lugares cosas para hacer. Si yo ahora pongo en Corrientes 40 km. de subte, ¿a dónde van 40 km de subte? A lugares donde jamás va la gente, o muy poquito. No se justifica tener subte. Entonces primero hay una cuestión de distribución espacial. Esta ciudad no cambia desde hace 60 años, en el año `47 la ciudad llegó a 3 millones de habitantes. Ahora sigue teniendo 2 millones 800 mil habitantes, tenemos menos todavía. Pero qué pasa, no es lo que dice Macri, de que hubo un aluvión de inmigrantes y pidien resolución de la vivienda. Entre el 2001 y el 2010 sumamos 60 mil habitantes en las villas. Son 100 mil por año, el promedio son 1200 viviendas. No es una cuestión de que la ciudad se desbordó. Eso lo podemos discutir en el gran Buenos Aires, acá no se desbordó. Entonces ahí tenés un tema que es fundamental para resolver el tema del transporte y del tránsito.
Y un quinto tema es el de la seguridad. Es un tema que no por quinto es el menor. Si yo lo hubiera puesto al principio parecería el único y el principal pero, primero, tiene que ver con los otros cuatro temas ¿si? Si vos terminás con las villas en la ciudad de Buenos Aires mejorás la seguridad en la ciudad de Buenos Aires totalmente. Si vos urbanizás, hacés barrios, seguramente terminás con bastantes temas vinculados a la delincuencia y a la drogadicción.
Mendieta¿Por qué? ¿Qué relación ves ahí?
Daniel Filmus: Y, entrá a la 1-11-14 por ejemplo, cómo funciona ahí el uso de la droga, cómo funciona el negocio, al que es casi imposible entrar, por una cuestión física, hasta ciertos lugares. Si vos urbanizás… vamos a seguir el tema de la relación entre las cosas. Vos tenés la villa 31. ¿Qué es lo que piensa todo el mundo? Lo que piensa Macri, esa villa está en un lugar muy bueno, con esos terrenos construimos grandes torres y a la gente le damos casa en otro lado. Practiquen venir por la Lugones: a la derecha está la villa. Decime lo que hay a la izquierda…
MendietaContainers.
Daniel Filmus: Exactamente. ¿Por qué un container tiene más derecho que la gente? Si yo saco el puerto saco el container, si yo saco el container tengo más espacio para construir. Si tengo espacio para construir, tengo que tomar una decisión. Es espacio público, ¿en el espacio donde está el conteiner qué voy a poner? Tengo que poner viviendas populares. El sector medio, el sector bajo y el sector medio bajo no va poder mirar el río. ¿Dónde está escrito que en la ciudad se mire al río sólo los que tienen…?
MendietaBueno, con una concepción de mercado sí.
Daniel Filmus: Bueno, pero si es del estado por qué lo va a hacer. Todos miran para la derecha pero ninguno mira para la izquierda, y hay containers a cinco minutos del obelisco, es una ridiculez. Tan indignante como que haya una villa del otro lado, porque es un espacio para uso urbano y vos tenés que definir, o con una lógica de mercado de que cuanto más pisos más vale el terreno, o con una lógica de estado, que es el bienestar de la gente. Y ahí resolverías nuevamente el tema de la seguridad en la villa 31 y parte de esa gente teniendo viviendas dignas. Los temas, y este tema de la seguridad, no se resuelve por la transferencia a la policía nada más. Nosotros apoyamos la creación de la policía, apoyamos la Ley Cafiero, la votamos ahí… no votamos que lo pongan al Fino Palacios a la cabeza, ni votamos que los pongan a 15 de los 20 tipos de la cúpula procesados. Es otra cosa. Ahora lo dijo muy bien Cristina en el discurso del Albariño y está claro que hay funciones que tiene la Metropolitana y hay funciones que tiene la Federal. No por pasar la Federal a la Metropolitana la Metropolitana va a ser buena. La provincia de Buenos Aires tiene a la bonaerense, y la de Córdoba tiene la cordobesa, la de Mendoza la mendocina, y no por eso anda bien la policía y no hay delincuencia. El tema está en transformar la policía, entonces en este punto, ante toda una estructura que ahora Nilda está haciendo por suerte a nivel nacional, que vale la pena fortalecer, que es un cambio de estructura y de concepción de la Federal en el tema de la seguridad interior. Y a mi me parece bueno, por ejemplo, la elección comunitaria del comisario. Funciona en casi todas las ciudades del mundo. Digamos, que el comisario de cuenta de lo que hizo y tenga que ser renovada su gestión al frente de la comisaría porque realmente resolvió el problema de los vecinos. Si tenés comunas, ¿por qué no vas a tener una participación en el mapa del delito de los integrantes de la comuna? Lo que quiero decir es que no es el pasaje de la Federal a la ciudad lo que va a resolver el problema. Es la transformación de esa policía… porque ya sea Federal, o Metropolitana, o como se llame… la Metropolitana uno no sabe si le da más seguridad o más inseguridad. Entonces se trata de eso.
Y lo último, hay como cinco… yo te mencioné cinco pero puedo mencionarte como diez… de esos cinco nada puede hacer la Ciudad de espaldas a la Nación. Macri mostró justamente que cuando vos confrontas con la Nación neutralizás los esfuerzos. El tema está en cómo sumás el esfuerzo entre ciudad y la nación. En este caso los problemas son de escala metropolitana, vos tenés problemas de 12 millones de tipos, no de 3 millones de tipos. Lo que te decía de la inseguridad, no es que vos tenés un cerco en la General Paz y eso te divide el delito de un lado.
MEC: ¿Y cómo gestionás esa articulación que es metropolitana?
Daniel Filmus: Bueno, acá hay que ver la institucionalidad de lo metropolitano. Por ejemplo, nosotros propusimos un proyecto de ley que establece un sistema de transporte metropolitano. El 10% de los colectivos empiezan y terminan en la ciudad. El subte sí empieza y termina en la ciudad y sin embargo está en manos de nación. Ese ferrocarril es claramente una cuestión interurbana, entonces lo que es interurbana no lo va a resolver la ciudad, lo que pasa es que las cosas de la ciudad no están en manos de la ciudad. Entonces hay que sentarse provincia, nación y ciudad a aportar cada uno lo que puede para resolver…
Mendietaesto que vos estás planteando a nivel diagnóstico creo que absolutamente nadie va a decir que está equivocado. Se cae de maduro que hay cuestiones que hacen a lo metropolitano, que exceden los límites de la General Paz… pareciera ser un problema de abordaje ya no técnico, o de diagnóstico, sino de efectiva resolución política. Pero coyunturalmente Nación y Ciudad están en manos de dos fuerzas políticas diferentes, esa es la realidad. ¿Cómo pensás que se puede resolver, más allá de la coyuntura electoral?
Daniel Filmus: Porque hay intereses comunes. Yo creo que hay una cuestión que tiene que ver con el bienestar de la gente, que es un interés común de la provincia, de la ciudad y de Nación. Si vos ponés por encima de todo el bienestar de la gente, avanzás en la resolución de los problemas. Macri utilizó a la provincia y a la Nación, sólo para desresponsabilizarse de los problemas. Por ejemplo, presenta el presupuesto 2011 y nos dice “bueno, bajémosle 100 millones al Garrahan”. ¿Cómo le vas a bajar 100 millones al Garrahan? Si es un hospital para chicos sostenido mitad por Nación y mitad por la Ciudad. “Sí bueno, pero vienen más de provincia que de ciudad”, dicen los macristas e indigna.
MEC: Está bien, porque el Garrahan es de complejidad nueve y vienen pacientes de todo el país.
Daniel Filmus: Yo te voy a explicar, pero Macri dice “el 10% de chicos de nuestras escuelas vienen de la provincia”…
Mendieta: Sí claro, pero ingresos brutos que recauda la Ciudad también viene de la provincia.
Daniel Filmus: Entonces por eso te digo, la cuestión del planteo de él es un planteo agresivo, xenófobo y hasta te diría… de poca dignidad nacional respecto del papel de la capital de los argentinos, que es la ciudad de Buenos Aires, respecto del todo el país. Pero también es un planteo estúpido. ¿Por qué? Vamos a suponer que sea a la inversa, la provincia dice “bueno, está bien, yo no te mando más estudiantes, vos no me mandás más basura” Duramos dos días, al tercer día nos fundimos. Que vengan todos acá, dejamos las escuelas vacías pero dejenmé llevar la basura porque no tenemos dónde ponerla. Entonces la cuestión está en que vos no lo hacés solamente… si estamos nosotros y está Cristina, por supuesto vamos a tener las condiciones más favorables para resolver esto, como el tema de la vivienda, o el tema del riachuelo, o el tema de la seguridad, donde por ejemplo la Metropolitana, yo estaba la semana pasada con Nilda Garré el tema de la policía Metropolitana. Tiene un sistema de comunicación no compatible con los de la Federal. Entonces ella recordaba que el Ministerio de Defensa era como la guerra de Malvinas, los tipos nuestros bombardeaban y abajo había tipos argentinos. Cada uno compró un sistema de comunicación y la marina tenía uno y la aviación tenía otro. Entonces bueno, hay una cuestión de necesidad de sentarse juntos, independientemente por fuera del partido. Pero en este caso de la ventaja de si compartimos nosotros el espacio de gobierno con Cristina vamos a tener, aparte de un sentido común…
MendietaEstás dando por hecho que a Cristina la reeligen.
Daniel Filmus: Por supuesto, y que yo también soy elegido. Entonces vamos a tener las condiciones ideales para poder estructurar una estrategia que tiene que tener institucionalidad. Como te decía lo del sistema metropolitano de transporte, hay que pensar un sistema de seguridad metropolitano. Entonces la idea que presenté yo no es transferencia de la policía, es la creación de un sistema metropolitano que contemple integralmente la cuestión judicial. Ya lo aprobó el senadoesto: media sanción de la ley que presenté yo sobre transferencias de otras competencias judiciales. Si transferís competencias judiciales porque la línea de lo que pensás lo dijo Cristina en Albariño, entonces transferís competencias judiciales… porque para esos delitos como el de usurpación no tenía que intervenir la Federal. Usurpación generalmente es un delito que es contravencional que tendría que tomar la ciudad de Buenos Aires y lo tendría que haber atendido la Metropolitana. Si ahora nosotros estamos transfiriendo lesiones leves, no narcotráfico, ni terrorismo, ni ninguna de esas cosas en las que se quería meter Macri pero que no tenían que ver con lo que hacía la policía y que…
Mendieta¿Y por qué pensás que se quiere meter Macri en esas cosas?
Daniel Filmus: Él no se quiere meter en esas cosas, Macri no tiene idea que se está metiendo en eso. Él delegó en un tipo que tiene la misma lógica que tiene la Federal, vos fijate que él se mete en temas, que en realidad están en contra de lo que dice nuestra constitución.
MEC¿A vos te parece que hay receptividad en la ciudad para una agenda como la que planteás? Digo, después aparecía como una especie de vuelco en las últimas elecciones, que Macri ganó en segunda vuelta, con una ventaja apreciable. Lo que uno se pregunta es, ¿existe una receptividad en una agenda como esta  en la ciudad o es que “la ciudad está llena de fachos”?
Daniel Filmus: Seguro debe haber fachos, pero yo creo que hay condiciones bastante buenas, no óptimas, para una receptividad de esta agenda… que igual, la agenda como esta es difícil instalarla desde el campo de la discusión política porque tenés que… digamos, todos estos temas que discutimos de seguridad no tienen nada que ver con bajar la edad de imputabilidad… o te pueden poner en el centro el tema de bajar la edad de imputabilidad y estar discutiendo eso, y la gente estar en eso, que no tiene que ver con el tema de la ciudad de Buenos Aires que es otro. ¿no? Entonces, receptividad, hay condiciones óptimas porque claramente no se han resuelto los problemas aún con la fachada de que un gerenciamiento empresarial iba a resolver temas de la ciudad, nadie le pedía a Macri, porque nadie imaginaba que iba a atender la zona sur, hay temas que no resolvió tampoco de la zona norte. Entonces, cuánto la gente va a creer, o cuánto nosotros tenemos la capacidad para discutir, debatir, llegar con nuestras ideas a otro modelo de ciudad es importante. Porque yo te estaba transmitiendo la cuestión de la mirada de lo metropolitano, pero hay otro tema que yo creo que también es transversal, que nosotros no debiéramos caer, cosa que va a ser difícil aún en los temas de la ciudad: esto de una “torneo” de cuántos kilómetros de subte vamos a hacer, o de cuántos baches vamos a tapar, o de cuántas escuelas vamos a inaugurar, o de cuántos no se… porque la gente no le va a creer a nadie. Con que yo le diga mirá, ya hicimos mil escuelas y ellos hicieron dos. Entre mil y dos hay una diferencia.
Me parece que el tema es qué modelo de ciudad vamos a aplicar. Vamos a aplicar un modelo a escala humana, o vamos a hacer una ciudad desde la lógica de los negocios. Me parece que son dos utopías de ciudad que están en discusión. Yo pienso en quién. Yo pienso en los que viven en la ciudad. Vos vas a Toronto y no construís una torre si no votan los vecinos. Pero escuchame, yo tengo los terrenos… Mirá, los que vivimos alrededor, que somos los dueños de ciudad no quieren. ¿Por qué? Porque nos molesta, porque nos hace sombra, mil temas, y la verdad que no. ¿Y quiénes son los que tienen que decidir sobre qué pasa en un país, que pasa en una ciudad, o qué pasa en un barrio? Los que viven en él. Vos podés hacer una ciudad a escala humana, yo vengo discutiendo mucho esto, vamos a ir a la línea de Tonucci. ¿Cuál es la línea de Tonucci? La verdadera línea de Tonucci, de fondo es para quién construir una ciudad.
MendietaSí, para los niños. Y atrás de los niños todos.
Daniel Filmus: Y que si vos construís algo para el que más necesita, seguro que todos los otros están incluidos. Yo doy el ejemplo del mingitorio. Vos vas a un baño, si el baño es más o menos moderno están todos los mingitorios altos y uno bajito. Uno bajito, pero sino están todos altos. Si construiste alto todos los bajitos perdieron, los chicos. Hubieran construido todos bajitos, y si es bajito no le jode al más alto. ¿Entendés lo que te digo? La idea es que si vos hacés alrededor de la plaza, para cruzar, al nivel de la vereda y no del motorista, el peatón es dueño de ese espacio, entonces el motorista entra al espacio del peatón.
MendietaEsta lógica que vos planteás, de dos modelos de ciudad, en realidad no es nueva. Vos enfrentaste en la elección pasada esta lógica, vos expresabas contra Macri esta misma lógica. Ciudad inclusiva, etc etc, y Macri era la esperanza, como vos bien lo dijiste, también del éxito del gerenciamiento, etc. Todos nosotros compartimos que la gestión de Macri es lamentable hasta en esos propios términos. La verdad, siempre lo charlamos, yo me imaginé que a los dos años, eso que vos dijiste de la 31, teníamos las dos torres construidas. Dije “cagamos”, y no, ni siquiera en ese sentido. Sin embargo, a pesar de que está en discusión y erosionada esta supuesta eficiencia y eficacia del gobierno macrista, sigue siendo discutible. Y me parece que hay un punto en que la mayoría de la ciudad no es muy consciente. Vos fijate el gran problema que hubo con las escuelas, del mantenimiento escolar, de la estructura escolar. Sin embargo siguen diciendo, con toda desfachatez, que están todas las escuelas bárbaras. Se contrapone muy fácilmente con la experiencia micro barrial de cada uno que manda a nuestros chicos a la escuela pública. Sin embargo, en términos colectivos, o imaginarios, todavía hay tensiones. ¿Se entiende lo que digo? Y acá la pregunta es qué está faltando, desde la política me refiero, desde quienes se oponen al macrismo, como para ser más efectivos en esta crítica.
Daniel Filmus: Yo creo que para conseguir el cincuenta más uno por ciento de los votos que nosotros necesitamos para sacarlo a Macri y poner un gobierno que lleve a la ciudad a las transformaciones que se hicieron a nivel nacional, que plantee los temas centrales de una ciudad más igualitaria, más a escala humana, con más crecimiento, pero que los beneficios de ese crecimiento se distribuyan entre todos, hay que dar un debate muy importante. Yo te diría que hoy nosotros no sé en qué condiciones estamos para dar ese debate. ¿Por qué? Bueno, porque vos tenés un medio de comunicación muy poderoso que esconde todo esto que hablamos nosotros que pasa en la ciudad, y que Macri inaugura cinco veces una cosa y que le festejan que inauguró las playas de Buenos Aires como si estuviéramos en la Costa Azul, medios que realmente lo protegen y que debería estar todos los días con su jefe de gobierno procesado. Y procesado por atentar contra cosas tan importantes en un país democrático como la privacidad. Espió a muchos funcionarios políticos. Situación gravísima que muchos no dan cuenta, por lo menos los medios masivos. Después tenés una discusión ideológica. En el año 2005 en esta ciudad yo iba por la calle como ministro y la gente me aplaudía, este gobierno tenía el 90% de aprobación y nos había sacado de la crisis profunda, y nosotros salimos terceros con 20 puntos. Una elección en la que ganamos en la provincia de Buenos Aires a un peronismo dividido, Cristina a Chiche  y en la ciudad perdimos y salimos terceros, detrás de Macri y Lilita Carrió. Estamos una ciudad donde el debate es también un debate ideológico.
MEC¿Y cómo se gana en la ciudad entonces?
Daniel Filmus: Bueno, este debate que estoy diciendo, esta discusión, y este esfuerzo de pluralidad y de aptitud que tenemos que hacer es muy grande. Yo no soy de los fanáticos que piensan que parte de las discusiones las vamos a ganar repitiendo muchas veces la marcha. Eso no es lo que nos va a hacer ganar. Nos va a hacer ganar, los que somos peronistas, los que somos Kirchneristas, que somos del Frente para la Victoria, es mostrar que somos los más capaces para gobernar la ciudad. Lo que tenemos que mostrar no es la calidad de ser muy muy peronistas, o Kirchneristas, sí que nosotros somos capaces de transformar la ciudad como Cristina y Néstor transformaron el país. Es un debate al interior de nuestra fuerza, en el cual yo vivo planteando la idea de que hagamos un frente muy amplio, que permita que el 50 más uno por ciento de los votos nos vote. Si nosotros llegamos a esta elección, si sacamos 49,90, es la elección más alta de toda la historia, somos unos genios totales pero yo igual voy a estar triste, porque nosotros no gobernamos la ciudad, no mejoramos la ciudad y no pusimos la ciudad a tono con la nación, que es lo que tenemos que hacer.
Acá en la Ciudad tenemos a las corporaciones gobernando. Entonces nuestra inteligencia está en saber discutir ese discurso, en saber construir esa plataforma, y en saber construir esa reforma política. Si nosotros, en vez de dar este debate de cara a la sociedad y discutir estos temas de por qué conviene ir con la Nación, aunque la gente en la Nación vote otros partidos. Hay que convencer de que conviene estar de la mano de la Nación para resolver los problemas, que tenemos nosotros que acercarnos a la provincia de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires a nosotros, a discutir los temas que si no no vamos a resolver. Y no son temas menores, el tema ambiental no es un tema menor, el tema de seguridad no es un tema menor, el tema de transporte no son temas menores. Entonces me parece que ahí está el sustrato de la discusión que nosotros tenemos que dar, en una ciudad que no tenemos definido de antemano que la gente se opone totalmente a Macri porque las encuestas te muestran que hay cerca de la mitad de la población que todavía evalúa bien la gestión. Es verdad que la mayoría quiere un cambio, pero después en un ballotage la gente se polariza, a mí me pasó la vez pasada. En un ballotage no había tres opciones, había dos. Entonces cuando hubo una tercera opción la gente quizás se fue con Pino. Dijo “bueno, no al macrismo, que bajó del 46 a 30, no al Kirchnerismo, en aquel momento en el que nosotros habíamos votado, después de la 125 y toda esa crisis, y eligió un tercer camino, que era ese, con un 25% en la ciudad. Claro, en el ballotage no hay matices, en el ballotage la gente va a tener que definir. Estoy en contra de este, estoy a favor de este. Y ahí entran a jugar el tema de los discursos de la ciudad, que recién discutíamos y vos me preguntabas cómo hacíamos… suelen entrar prejuicios gorilas, prejuicios ideológicos, juicios ideológicos de los que están efectivamente en contra de este modelo transformador y liberador y latinoamericano.
Mendieta: a veces yo creo notar cierta paradoja que quizás sea por la juventud de la autonomía de la ciudad como “ciudad autónoma”,  pero el sistema político de la ciudad es muy endeble. Cuando vos mirás otras provincias, vos tenés que…
MECEl sistema, digamos, la estructura de partidos…
Mendieta: Claro, exactamente. Hay un nivel de independencia en las provincias con respecto a lo nacional. Pimero se define el esquema provincial, y luego vemos… Acá paradojalmente el impacto de lo nacional sobre la opinión pública es muy fuerte, y sin embargo no se refleja necesariamente en los resultados electorales. Hay menos mediaciones. Por ejemplo, cualquier ciudadano de un municipio de la provincia de Buenos Aires elige concejal, consejeros escolares, diputado provincial, senadores provinciales, y los nacionales ¿acá qué elegimos? Legisladores, Jefe de Gobierno y los nacionales. Tenés menos…
Daniel Filmus: Sí, pero vos tenés dos cuestiones que yo creo que ahora para nosotros son muy importantes. Una cuestión que siempre la discusión de la ciudad engloba. La ciudad de Buenos Aires como intendencia, y la ciudad de Buenos Aires como capital de los argentinos. Entonces esta ciudad es la capital de todos los argentinos, por eso todo esto respecto a la autonomía, pero también toda la discusión respecto del impacto de las políticas nacionales. Porque un gobernador podría ser de un partido, o del otro, y de hecho estuvieron con uno y con otro. En la ciudad de Buenos Aires es mucho más complejo eso, hay mucho más impacto del debate nacional y de los problemas nacionales y su repercusión en la ciudad. Después hay mucha más información arrasada cotidianamente por los medios masivos.
Mendieta: ¿Arrasada?
Daniel Filmus: Arrasada, sí, porque vos tenés los monopolios de las corporaciones desde que te levantás a la mañana… Yo me acuerdo cuando estaba en campaña, vos prendías a las siete de la mañana la radio, ya llegabas al trabajo y era tremendo porque todas repetían lo mismo. Ibas cambiando y el tema era el mismo, que lo puso el mismo diario de la mañana en la agenda con la tapa. Entonces los temas que se discuten, lo que se debate, lo que está en la agenda está muy marcado por los medios. Es muy distinto en las provincias, donde hay también realidades locales muy fuertes. Acá es muy difícil que discutan un tema local muy fuerte. El tema de las inundaciones, fijate que fue tremendo, pero casi no fue tapa. Y por mi casa había un auto arriba del otro, los subsuelos totalmente inundados, parece que uno se ahoga, pasan cosas tremendas, y lo local ocupa un lugar relativo respecto de la cuestión general. Yo creo que la ventaja en este momento es que la impronta del 28 de junio fue revertida por un proceso, hasta te diría contracíclico, donde el concepto de quizás al contrario del sentido común, y de lo políticamente correcto de Néstor y de Cristina fue no quedarnos sino avanzar en la transformación. El cambio es, sin lugar a dudas, la impronta del momento. Yo creo que en esta elección, esta cuestión del momento que parecía de mayor debilidad, que veníamos de una elección que había sido muy dura para nosotros, fue el momento donde lejos de quedarnos fuimos más para adelante y avanzamos acá en el Congreso principalmente, a través de las leyes del Ejecutivo, con la ley de Medios, con la ley de las AFJP, con el matrimonio igualitario, con la asignación universal por hijo, con la nacionalización de la fábrica de bienes… no sé, te podría mencionar veinte leyes importantes que votamos, mostramos que la tendencia para mejorar, y se expresó en el bicentenario, y se expresó probablemente en los dos días que tuvimos que sufrir la desaparición de Néstor. Una cuestión en particular, que sería para discutir largo y tendido, es el papel de las capas medias en el proceso de transformación. Cuando vos vas a Bolivia, o vas a Venezuela, o vas a Brasil, o vas a Chile en menor medida, vos ves que son las capas medias las menos permeables a los procesos de transformación, más conservadoras muchas veces respecto de eso. De hecho nosotros en el 2007, de las diez principales ciudades del país, no sólo Buenos Aires, nosotros perdimos las diez.
MendietaPará. Perdimos las diez pero tampoco es cuestión de hablar de “legitimidad segmentada” como dijo Carrió en su momento sobre las capas urbanas votando contra el gobierno,  porque el gran Buenos Aires también…
Daniel Filmus: Bueno, en el primer cordón…
Mendieta: Daniel, el GBA es urbanismo por definición. Y ahí el kirchnerismo ganó…
Daniel Filmus: No, pero en el 2007 empezó a… ahora la cuestión es que eso puede servirnos a la inversa. Lo que ha habido, y es toda una discusión, ha habido del punto de vista del bienestar económico, con el crecimiento del país, pero también con el punto de vista ideológico, porque realmente las medidas transformadoras dieron resultados, y porque hubo una acción en los medios y de la militancia en las calles donde nosotros fuimos mucho más intensos en nuestro mensaje. No fue un mensaje “bueno, todos crecemos”, no. Fue un mensaje que colocó claramente negro sobre el blanco cuáles son las corporaciones que se oponen a nuestro proceso. Cuando nosotros fuimos por la ley de matrimonio igualitario era clara qué corporación estaba al frente. Cuando nosotros fuimos por el tema de la ley de medios estaba clara qué corporación estaba al frente. El tema de la corporación financiera era el tema que más le dolía, que era el uso de la plata de los jubilados en las AFJP. En cada uno de los puntos, cuando ahora estamos planteando el tema de participación en las ganancias, estamos planteando la ley de intermediación financiera, no hay todavía asignaturas pendientes en este sentido. Es decir, nosotros fuimos frente a las grandes corporaciones, y esto tiene un sentido epopéyico a lo que nosotros hacemos, y me parece que ahí es donde tenemos, junto con este debate, los temas que no resolvió Macri, eso creo que no alcanza. Nosotros tenemos que saber sumar el ejemplo del gobierno nacional a los temas concretos de la ciudad. Y yo creo que también, y no descarto que sea una autocrítica, que el sistema político de la ciudad esté muy mirando siempre… mientras que cada provincia, cada jurisdicción, defiende lo local frente a lo nacional, y acá todos los senadores y demás votan supuestamente priorizando los intereses de sus distritos… cuando votan así, nosotros en la ciudad es como que naturalmente no tenemos intereses locales para defender. Bueno, yo creo que nosotros somos los kirchneristas de la ciudad.
MendietaYendo un poco más a la interna, ¿va a haber interna? Todo indica que no, ¿o sí?
Daniel Filmus: No, yo quiero que se resuelva por consenso.
MendietaPor consenso. ¿Y cómo pensás que se resuelve por consenso una situación de tres candidatos. Vos, Tomada, Boudou?
Daniel Filmus: En primer lugar no hay fecha de elecciones, hasta que no se pongan fechas de elecciones nadie tiene la necesidad de definir algo, nadie está especulando con qué le conviene más de acuerdo a las encuestas para la fecha de elecciones. Ahora parece que le conviene más octubre, pero no sabemos, todavía la ley no se presentó en un proyecto hasta hoy. Mañana quizás se está presentando el proyecto y ya estamos en octubre. Pero bueno, hasta que no se fije una fecha no hay por qué definir. Después me parece que favoreció nuestra presencia en la ciudad tener más de un buen candidato, a propósito o sin querer eso favoreció. Hubo un debate, hubo distintos perfiles, hay distintas…
MendietaMoviliza
Daniel Filmus: Toda la militancia salió, por uno, por otro. Es parte de cualquier proceso político, en cualquier momento nos sentaremos y veremos quién está en mejores condiciones. Puede ser que coincidamos todos, y Cristina coincida con la idea de que este tiene que ser el candidato porque conviene más en la nación, porque le conviene más a la ciudad, porque es su perspectiva, los tres priorizamos el proyecto nacional. No hay alguno que diga no se, no, a mí no me importa quién gane en la nación. Todos coincidimos en que la conducción es Cristina y que vamos a resolver de la mano de Cristina, como pasó en Santa Fe.
Mendieta¿Vos cuál preferirías? ¿Por consenso?
Daniel Filmus: Yo te diría un 99% de lo que va a ser un consenso
Mendieta: No cuál va a ser, ¿cuál preferirías?
Daniel Filmus: El consenso. Me parece que aparte somos tres tipos que nos tenemos afecto.
MendietaVamos a decir la verdad: es la interna más aburrida del mundo, no se pelean. ¿Por qué vos serías mejor candidato que los otros?
Daniel Filmus: La verdad que no tiene sentido empezar a preguntar porque creo que los dos me van a querer votar a mí (risas), pero aparte de eso me parece que nosotros, estoy segurísimo, de que en algún momento nos sentaremos con Cristina y podremos hablar del tema. Todo el mundo sabe las encuestas, todo el mundo sabe cómo estamos todos, todo el mundo va a la calle y sabe la respuesta de la calle. Tendría que haber una definición muy finita y ahí tendremos la grandeza de ceder los que tendremos que ceder, y tendremos la grandeza los otros para apoyar a quien tengamos que apoyar. No lo veo como un problema. Hasta ahora lo veo esto como un fortalecimiento de…
Mendietadel espacio.
Daniel Filmus: Del espacio, y si me preguntan a mi yo diría que nosotros somos quizás los más favorecidos. Si no fuese por la interna no hubiéramos salido, salimos porque, bueno, salió todo el mundo y había que salir. Y eso la verdad es que nos posicionó mucho más de cara a la gente, con mucha más militancia, con más salida a la calle, con afiches, participando del debate público. Si no para mí como senador era muy difícil aparecer públicamente. Yo puedo aparecer una vez cada tanto, que presento un proyecto de ley, que opino tal cosa. Mis críticas a Macri no salían en ningún lado, todo esto me favoreció, adelantó los plazos y la verdad es que nos puso de cara a la gente y creo que bien.
MEC¿Y no hay una preocupación de que la interna se extienda? Si la elección se patea para octubre, ¿cuándo tendría que haber una definición?
Daniel Filmus: Bueno, puede haber una meseta según cuando sean las elecciones. Cada uno va a seguir planteando su discusión, su debate y no va a haber ninguna necesidad de definir ahora. Me parece que en el momento en que se sepa claramente la fecha de elección, si es en octubre cada uno de los precandidatos deberá mandar su actividad durante el año, que aparte tenemos una tarea. Yo acá en el senado y los dos ministros tienen muchísima más tarea y responsabilidades que yo.
MendietaY qué ves vos en relación a otros candidatos que sea una fortaleza diferencial a favor tuyo, y si también podés evaluar y admitir alguna debilidad propia.
Daniel Filmus: Yo tengo un trabajo de la ciudad, y un conocimiento de la ciudad desde hace mucho tiempo, que se expresa en alguna cosas que hablamos y muchas más, y tengo una perspectiva y una mirada hacia muchos sectores asentada en la gestión, que me parece importante, más en un ballotage. Yo creo que el tema central es incitar el apoyo de cincuenta más uno. O sea que si consigo el 49 no me quedo tranquilo. Para eso necesito una mirada muy amplia, y la posibilidad de dialogar con muchos sectores que tradicionalmente a veces fueron refractarios, y que me parece que a veces yo los tengo y puedo que trabajar con muchos sectores, no sólo espejos del kirchnerismo y el peronismo, sino de la centro izquierda de estos sectores, que no van a alcanzar ni siquiera con el peronismo, y la centro izquierda nacional y popular… los sectores históricamente radicales, de la Coalición Cívica con los cuales en la segunda vuelta, cosa que no hicimos la vez pasada y fue un error, vamos a tener que ir a discutir más, y a ponerlos en el legajo, y por ejemplo a la gente de Proyecto Sur, que salió a decir que era lo mismo Macri que Filmus. Fue hace un poco en un debate, ¿lo escuchaste? Con Aliverti y Macaluse, era el día que Macri había pedido la lista de policía a los chicos de la secundaria. Me parece que aún solo con este tema como el de la represión, que claramente hay diferencias.Hay que salir entre primera y segunda vuelta a discutir el destino de la ciudad a partir de mostrar que nuestra facultad es muchísimo mayor. Decirle incluso a gente que ideológicamente no adhiere al gobierno nacional que necesitamos su voto para tener libertad.
MendietaHay una cosa que algunos sectores militantes del kirchenrismo te critican, diciendo “no jugó en el 2009 la lista testimonial”. Yo me acuerdo en aquel momento que dijiste que te habían elegido como senador y que querías cumplir tu mandato, y ahora te vas a presentar con expectativa de ganar. Digamos, ¿cómo se condice aquella no presentación del 2009 para cumplir tu mandato de senador con tu presentación ahora a jefe de gobierno?
Daniel Filmus: Vos lo dijiste recién en la pregunta, que yo no quise presentarme en listas testimoniales. No quise participar en las listas testimoniales, y te aclaro que no le fue bien a las listas testimoniales. La ciudad no hubiera votado a alguien que es senador y dice que quiere ser diputado. Dejame votar a alguien que es senador y dice que quiere ser jefe de gobierno porque le creen que quiere ser jefe de gobierno porque quieren una responsabilidad ejecutiva, y eso le permite transformar la ciudad.
MendietaChe, esa le puede servir a Giustinani. Lo mismo puede decir Giustiniani a Binner que lo chicanean con eso. Regalaselá.
Daniel Filmus: No, lo mismo tiene que ver si yo lo hiciera a la inversa. Yo era ministro. Renuncié a ser ministro para ser senador, porque me presenté de cara a la gente pidiendo el voto para ser senador. Pedí el voto para ser senador. Muchos pueden decir, bueno, es mucho mejor ser ministro. Pero yo le pedí el voto dos meses antes, entonces yo asumí el compromiso. Lo volví a asumir de cara a la gente, le digo “yo soy senador” y voy a ser representante en el Senado y quiere ser jefe de gobierno de la ciudad. Fui el jefe de la campaña de Heller, el candidato que eligió Néstor Kirchner para la ciudad de Buenos Aiers, y después me puse la cara a debatir y discutí todos los temas del senado en la primera fila, porque no hay muchos de los que uno llama senadores públicos, conocidos somos muy pocos. Así que todo eso, y con la misma fortaleza de convicciones. Yo soy muy fuerte en mis convicciones.
Mendieta¿Extrañás ser ministro?
Daniel Filmus: Fui siete años ministro. tres en la ciudad y cuatro y medio de la nación, así que la verdad es que extraño un poco…
Mendieta: La gestión, digo, la adrenalina de la gestión…
Daniel Filmus: Si, la adrenalina. Pero también uno estando en el Senado tiene otras posibilidades de transformar la realidad. También me tocó a mi… yo decía que este país, cuando yo era ministro era un país presidencialista y ahora es un país parlamentarista. Todas las cosas empezaron a pasar por acá, discutir la 125, todos los temas que me elegí yo, tabaco, glaciares, residuos electrónicos. Todos temas contra corporaciones muy poderosas, y me las puse al hombro, dimos el debate y la verdad es que hemos dado muestras de constancia.
MEC¿Y vos que fuiste uno de los primeros, mejor dicho, de los ministros el primero del primer gabinete, cómo fue esa etapa de trabajar con Néstor en ese momento? Así, una semblanza más personal digamos…
Daniel Filmus: Sí, sí, un privilegio impresionante… por múltiples razones yo siempre digo que Dios ha sido muy generoso conmigo por las cosas que me pasaron, y sobre todo por haberme dado esa oportunidad. Primero lo de volver a soñar lo del 70, que pensábamos que ya había pasado. Un amigo mío me decía, no vamos a vivir la revolución, no porque falte mucho sino porque ya pasó. Que tengamos la revolución de vuelta por delante, tuvimos la revolución por delante y como que además fue, como dice Julio Godio, una revolución desde arriba, con el 22% de los votos. Yo tuve un fenómeno adicional. Es que conocí un viernes a Néstor y asumimos el domingo… así que yo el viernes le di la mano y bajé 5 kilos en una semana. No era gordo, pero bajé 5 kilos en una semana. Mirá, te voy a mostrar algo que me regalaron hace poco. Es la servilleta enmarcada con la que votamos con mi equipo ese viernes si nos quedábamos a trabajar con Ibarra en la ciudad, porque yo era el candidato a vicejefe de gobierno, o aceptaba ser ministro de educación de Néstor. Es decir ese día, era mi cumpleaños y estábamos en una mesa festejando el cumpleaños y votamos si íbamos al ministerio de la cudad o al gobierno nacional…
MendietaTres a tres.
Daniel Filmus: Es secreto el voto, éramos seis. Seis compañeros con los cuales compartía la gestión de la ciudad… imaginate cómo será…
Mendieta¿Y quién definió?
Daniel Filmus: Definió Néstor… en ese momento yo era candidato de vice jefe de Ibarra, entonces llamó Néstor, y dijo “Ibarra no rompas las pelotas con esa interna acá” y todo duró un minuto. Al minuto yo estaba ahí sentado. Aparte no sólo eso, yo asumo el domingo y ahí estaba con mi señora, con mis hijas… y de pronto ¿dónde está Néstor, dónde está? Y salimos todos a buscarlo, porque la verdad es que estaba todo listo para asumir y no se lo veía por ningún lado. Y de repente aparece que le habían golpeado en la frente y pensé, está totalmente loco este hombre, dónde me metí. Eso fue el domingo, el lunes a la noche yo tenía que empezar pero había paro docente en Entre Ríos y siete provincias. Lo voy a ver y le digo, Néstor, no puedo asumir la educación de un país que no tiene clases. Y mirá hay que ir a resolver el conflicto… Y el me dice ¿vos lo tenés resuelto? Y yo le digo, mirá, tengo más o menos resuelto, Y él me pregunta, ¿cuánto necesitás? Necesitamos 70 millones de pesos. Bueno está bien, los tenés. El país estaba en la lona, me da 70 millones de pesos. Y le digo mirá, si le damos 70 millones a Entre Ríos, tenemos que darle 90 San Juan y así. Y él me dice, decime todo de golpe, ¿cuánto es? Yo le dije, mirá, son todo 270 millones de pesos, y pienso, éste me mata acá… Pero él lo piensa dos minutos y me dice “está bien, tenés los 270 millones de pesos”.
Pasaron dos cosas más. La primera me dice, estoy hablando del lunes a la noche que asumíamos, “pedí la avioneta, mañana salimos mañana a las 7 de la mañana para Entre Ríos y resolvemos el conflicto”. Yo tenía miedo en esa avioneta, entonces le dije mirá, por qué no hacemos al revés, yo voy en auto te espero ahí, te aviso cuando tengo resuelto el tema y vos te venís y no sé qué. Y me cagó y me dice “no, no, te presto la avioneta. Andá vos primero en la avioneta y después me viene a buscar a mi”.
Eso fue lo primero, lo segundo es que voy a salir y me lo encuentro a Lavagna afuera, muy calmo, entonces vuelvo a entrar y le digo “mirá que yo no te conozco, pero te lo tengo que decir, afuera está el ministro de economía ¿le digo de los 270 millones de pesos, antes de que mañana se entere por los diarios? Y me mira, y ahí entendí toda la política en un día, me miró así y me dijo “el presidente soy yo”. Qué boludo, años perdí… porque otro te mandaba a hablar con el ministro de economía, así el ministro de economía te decía “mirá, plata no hay”. Pero al final es una decisión política.
O sea que ese tema lo dije una vez y se convirtió en tema de un artículo en el diario. Vamos y arreglamos el tema con Marta Maffei en aquel momento, hay una filmación que me la pasaron hace poco en canal 7, arreglamos, discutimos, negociamos el tema, lo llamo, él viene al mediodía… el gobernador era Montiel, un gobernador radical, yo creí que no sabía nada, viene el avioncito, viene con Aníbal Fernández, con Miguel Núñez, nada más. Todavía la noche anterior sale y dice “che, mañana vamos a Entre Ríos, ¿alguien tiene alguien, algún conocido, alguien que nos espere con auto?” El presidente de la nación, te imaginás, pregunta si había algún conocido para ir a buscarnos, en vez de la custodia y todo eso.
Bueno, llegamos y por supuesto había una seguridad enorme cuando vino el presidente, a la derecha está Montiel y la izquierda estoy yo. Entonces me dice, “¿adónde vamos?” Tenemos un problema, porque el sindicato quiere que hagamos un acto público con todos los trabajadores, etc etc… el gobernador quiere hacerlo en la casa de gobierno. ¿Y vos dónde decís? Y, es mucho más lindo con los trabajadores. Bueno, vamos para ahí… el gobernador. Baja en medio de la plaza, había 10 mil tipos en la plaza, porque estaban en huelga los estatales. Acá yo digo bueno, acá estamos, solos, él y yo e Ignacio (Arnaiz), que estaba conmigo, uno grandote. Él sólo, sólo bajó. Nosotros dos defendiéndolo. Al gobernador lo tiraron al piso y le empezaron a pegar y no pudo llegar. Yo tenía el acta para firmar en la mano, y en el forcejeo para entrar ahí se me perdió el acta, entonces en el momento de firmar, decimos qué firmamos, porque no había nada que firmar. Tuve que pedir unas hojas prestadas en blanco para la televisión, hacer que firmábamos algo. Y cuando vamos a salir toda la seguridad me dice “salimos por el costado”, no sé qué… vamos al auto… y él en vez de ir por el costado se va por el medio, se tiró arriba de la gente, que era lo que a él más le gustaba, estar con la gente, tardamos una hora, nosotros esperándolo a él para subir al auto. Él en vez de subir al auto quiso a ver al gobernador que estaba golpeado, entonces fue a la casa del gobernador caminando dos cuadras, con la gente que se le subía encima.
Yo te digo que fue uno de los días que más disfruté, y empezó otra vida. Ahí pensé que se puede hacer todo, cambiamos todas la leyes, ley de financiamiento, ley de educación, ley de educación sexual, hicimos todo. La verdad es que yo no sentí, en el ministerio estando con Néstor, que ninguna cosa que yo me proponía era imposible. Las computadoras, mil escuelas!, el 6% del producto bruto, estamos al 6,5… ¿qué es lo que cambió? La decisión política. Porque la verdad es que lo que hizo Néstor fue abrirnos los horizontes. No hay nada de lo que se pueda decir que es imposible,
¿Qué puede ser imposible en este país? Nada, ninguna cosa que vos digas “quiero hacer esto”, no. Eso, tan enorme, tan transformador, se lo debemos a Néstor Kirchner.

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