miércoles, 3 de abril de 2013

Mauricio Macri es de los pocos que comenzaron a transitar el año sin el pecho oprimido por la angustia económica: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires prevé un superávit operativo que le permitirá costear con recursos propios obras públicas por 4.500 millones de pesos este año. Sólo uno de los privilegios de que puede jactarse el hombre del PRO. La CABA obtuvo una “no objeción” de la Nación para que el Banco Interamericano de Desarrollo desembolse un préstamo de 130 millones de dólares para mejoras viales, que aprovechará Autopistas Urbanas Sociedad Anónima. Y en la jefatura capitalina descuentan que el Banco Central otorgará sin problemas las garantías para que el Bndes (Banco Nacional de Desarrollo de Brasil) aporte otros 150 millones de dólares para comprar a la filial brasileña de Alstom coches para los subterráneos.

DIARIO BAE, CONTRATAPA, 27 de febrero de 2013. Por Cledis Candelaresi

La bonanza fiscal del distrito más rico del país

La Ciudad de Buenos Aires prevé superávit operativo para el 2013 y tomar deuda externa e interna para equipar subtes y hacer obras. Por Cledis Candelaresi, Prosecretaria de Redacción


La bonanza fiscal del distrito más rico del país Sea una consecuencia natural por administrar el distrito más rico del país o bien por gerenciar apropiadamente, Mauricio Macri es de los pocos que comenzaron a transitar el año sin el pecho oprimido por la angustia económica: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires prevé un superávit operativo que le permitirá costear con recursos propios obras públicas por 4.500 millones de pesos este año. Sólo uno de los privilegios de que puede jactarse el hombre del PRO.
La CABA obtuvo una “no objeción” de la Nación para que el Banco Interamericano de Desarrollo desembolse un préstamo de 130 millones de dólares para mejoras viales, que aprovechará Autopistas Urbanas Sociedad Anónima. Y en la jefatura capitalina descuentan que el Banco Central otorgará sin problemas las garantías para que el Bndes (Banco Nacional de Desarrollo de Brasil) aporte otros 150 millones de dólares para comprar a la filial brasileña de Alstom coches para los subterráneos.
José Manuel de la Sota, por citar un ejemplo, pareciera estar en la situación contraria y ofrece pruebas de lo que para él es resultado de la inquina de la Casa Rosada. El gobernador cordobés se lamenta porque no consigue la última e imprescindible venia del poder central para destrabar un préstamo de la Corporación Argentina de Fomento para entubar un arroyo ni el espaldarazo oficial para que el Bndes haga los desembolsos del caso a fin de costear el tendido de gasoductos en tierra mediterránea.
Aquel respaldo para que la Ciudad tome deuda externa (envidia de otras jurisdicciones provinciales que requieren lo mismo) tiene un fundamento de responsabilidad: la performance fiscal permite presumir que la Capital podrá honrar sin problemas las obligaciones contraídas, situación diferente a la de otras jurisdicciones.
Pero también tiene otra justificación de naturaleza más política, como es un acuerdo de partes. La Nación avala el endeudamiento internacional de la Ciudad a condición de que el macrismo habilite la asignación de terrenos ferroviarios para el Plan Procrear, disponiendo una “zonificación” determinada. Un toma y daca que parece estar funcionando muy bien..
La gestión de Néstor Grindetti se plantea una osadía mayor para mejorar la infraestructura de los subtes, que no sólo demanda la cobertura de un millonario déficit operativo sino inversiones vitales para sostener el servicio. El Ejecutivo ya está autorizado por la Legislatura para endeudarse en 100 millones de dólares adicionales con ese propósito, pero el secretario de Hacienda de la Ciudad mira con cuidado lo que ocurre en los mercados externo y doméstico.
La administración ciudadana no quiere convalidar tasas por encima del 6,5% anual que se comprometió a pagar en la última emisión de bonos externos y busca ampliar los plazos de otra proyectada venta en el mercado doméstico de títulos “linkeados” al dólar. Un anzuelo eficaz mientras el peso pierde valor.
Todos ajustan
No hay una provincia que en el último año no se haya embarcado en un programa para reforzar su caja, limitando el gasto o, básicamente, incrementando los recursos propios. Con 9.069 pesos, la CABA lidera el ranking de recaudación propia per cápita, seguida por Tierra del Fuego con $8.027 y Neuquén, con $4.422. Pero participa de algunas debilidades estructurales comunes a cualquier jurisdicción.
Algunas provincias más que otras, pero todas cubren una parte importante de sus egresos con recursos que les gira la Nación a través de la coparticipación o de las transferencias discrecionales. Por este hecho y por el protagonismo que tiene Ingresos Brutos en la alimentación de las cuentas, son muy dependiente de los ciclos económicos. Esto implica que apenas la actividad se resiente, las cajas del interior se resienten.
La provincia de Buenos Aires es un buen ejemplo de esas dependencias. Casi el 32% de los recursos provienen de giros que realiza la Nación y otro 30,5% se explica por I.B. Por mucho que aumente el Impuesto Inmobiliario –más del 70 por ciento de la mejora en la recaudación de tributos provinciales se explica por un aumento en la alícuota o base imponible de este gravamen– si la situación económica global no se fortalece es difícil que las gobernaciones tengan un respiro genuino.
La administración de Daniel Scioli tiene un déficit de alrededor del 12 por ciento sobre los fondos totales que consigue recaudar y para cubrirlo resulta clave el aporte del poder central. El año pasado los fondos coparticipables –incluidos los que La Plata transfiere a los municipios y tomando en cuenta los recursos que corresponden a la Ley Federal de Educación– subió un 24% contra un 20% del promedio general, según precisa un análisis de la Asociación Argentina de Presupuesto Público.
Esa gestión hizo un esfuerzo para recortar gastos, excluyendo de la poda, eso sí, a los servicios sociales (remuneraciones).
Córdoba también ajusta sin tocar sueldos. El año pasado, el gasto mediterráneo creció un poco por encima del 18% contra una suba de casi el 26% en los recursos.
La realidad es que cada vez tiene más peso relativo aquella porción del gasto provincial inelástica, que no puede modificarse, como el de los salarios.
En los grandes distritos, el peso relativo de los sueldos es similar. En la provincia de De la Sota alcanza el 50% de las erogaciones y en la Ciudad, un 47%. Era del 51% cuando comenzó la gestión macrista, pero bajó 4 puntos gracias a una purga paulatina de 8.000 agentes que se fueron sin necesidad de un plan de despidos masivos. Macri celebra este rasgo de su gestión como un éxito, difícil de replicar en otros lugares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada