lunes, 28 de mayo de 2012

Las contra de una devaluación. La primera es que originaría un salto en la inflación, aunque no muy superior a la que ya estamos padeciendo. Pero es claro que para controlarla se debería limitar el aumento del gasto público, aunque ya estaría un poco licuado y posiblemente habría que subir las tasas de interés frenando la actividad económica. Es cierto que el salario real caería, pero no sobre los bienes básicos, ya que a diferencia de los años 70, que Argentina exportaba los denominados bienes salarios (carne, trigo, maíz) hoy exporta soja, oro y autos, que no afecta directamente los salarios.

El epígrafe es un extracto de  las palabras del economista Tomás Bulat en el diario argentino de economía Cronista.com que puede leerse aquí

Es cierto, como afirma Bulat, el peso debe acompañar las devaluaciones de la región para ser competitivo. 


La cuestión de la fortaleza del salario a pesar de las devaluaciones es una cuestión nueva en Argentina, que siempre ató la entrada de dólares a la exportación de trigo, carne, etc. Es decir, a los productos que consumía, por lo que cada devaluación depreciaba el salario de forma alarmante.


Hoy se exportan soja, autos o minería. Ninguna de las tres cosas integran el salario del trabajador. 


Sin embargo queda pendiente la pregunta de cómo desincentivar la compra de dólares como valor de reserva... Esa manía argentina,  única en el mundo .


El Departamento de Estado de los EUA ha señalado en su último informe sobre drogadicción, narcotráfico y tráfico de Armas, que Argentina consume poco drogas, pero es tránsito de las drogas que se consumen en Europa. Y además, el informe señala justamente que esa necesidad de "acolchonar" dólares que tienen los argentinos, es uno de los incentivos para el narcotráfico y el tráfico de armas en el país. 

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