domingo, 27 de mayo de 2012

Es esta matriz de reclutamiento y selección de dirigentes la que impugna Hugo Moyano. En un contexto signado por la recuperación del empleo y de los niveles de agremiación, en un momento en que, como bien marca Sebastián Etchemendy, son los trabajadores formales bajo convenio con salarios superiores a la media los que lideran la disputa distributiva, recuperando posiciones a partir de la restauración de las negociaciones colectivas, el camionero ha creído oportuno replantear el legado de la Renovación.

La del epígrafe es la conclusión de Ezequiel Mele en éste artículo del blog colectivo ARTEPOLÍTICA en el que demuestra  cómo la matriz sindicalista del mayor partido clasista de  América del Sur, el peronismo, - antes de  Lopez Rega y de Lorenzo Miguel-, fue desbaratada por la Renovación Peronista, que puso al Partido por encima del movimiento, y a los políticos por encima de los obreros. 


La nueva matriz antiobrerista triunfó, fue justamente eso lo que permitió que Menem gobernara con la UNIÓN DEL CENTRO DEMOCRÁTICO, una especie de PP argentino (en síntesis derechosos, católicos ultramontanos, que escandalosamente se autoproclaman liberales). 


¿Será por eso que en cada senador peronista que ingresa a la Cámara Alta hay un futuro "cajetilla" catolicón (si no directamente del Opus Dei) quienes junto a su séquito, en poco tiempo parece más de la UCEDÉ que de un partido popular clasista? Increíble pero cierto, hasta Ginés González García, tan progre él, odia a los piqueteros, a las manifestaciones callejeras... Un tipo como él, tan formado, imagínense lo que queda para un Rodriguez Saa, una Negre de Alonso... gente, directamente, atroz. 


¿Entonces, qué pasaría si el sindicalismo por fin abre la puerta a un nuevo partido popular de verdad, con matriz clasista, a pesar del kirchnerismo?


Cosas del kirchnerismo que nos ha sido dado por suerte. 

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