lunes, 25 de julio de 2011

HORROR EN LA TIERRA DE LA PAZ, por Ivan Briscoe, para Buenos Aires Herald


Ex investigador senior en el área de Paz, Seguridad y Derechos Humanos en FRIDE

Ivan Briscoe




Ivan Briscoe (Mánchester, 1970) periodista del Reino Unido y dramaturgo británico. Corresponsal de prensa en Argentina y Francia, donde reside actualmente,  en una larga nota,  Horror in a land of peace, publicada hoy en Buenos Aires Herald ( que lamentablemente no se puede leer por Internet) dice, que más allá de lo problemático que resulta hablar de “causas” cuando se trata de atrocidades que el exceden el entendimiento humano, la necesidad nos dice que la policía debería ya mismo estar exponiendo las dimensiones del odio al multiculturalismo, la socialdemocracia y el Islam que declaró tener Breivik. La prioridad en Noruega y en Europa del Norte, afirma el periodista, es descubrir la extensión, profundidad e implicaciones de sus relaciones con otros grupos de extrema derecha en el continente europeo. The Guardian ha anticipado que Breivik tendría conexiones con grupos de extrema derecha británicos.
Con la crisis financiera mundial, el malestar en Medioriente; la estrepitosa caída de la zona Euro y el posible Default de los Estados Unidos, nos estamos acercando demasiado a las condiciones que llevaron a la Primera y Segunda Guerra Mundial. Si lo líderes del mundo siguen jugando a la timba, la guerra se producirá en Europa por la cuestión más trivial, o por lo más pesado y difícil de combatir:  el surgimiento en elecciones libres de líderes nazis ante el aumento del descontento de la población europea, como ocurrió en Alemania. 

"Ahora es evidente que Anders Behring Breivik fue expuesto a mucha propaganda derechista. Esta tragedia subraya la urgencia de combatir en todo el mundo a nacionalistas fundamentalistas y chovinistas dondequiera se encuentren. Pero también demuestra la desmesura con que el fanatismo reaccionario ha infectado el pensamiento dominante" dice  Ahmed Moor de Al-Jazeera, Y  agrega, "Como señaló útilmente Glenn Greenwald, los editores del NYT –el periódico supuestamente liberal de EE.UU.– reservan la palabra “terrorista” solo para su uso en conjunción con la palabra “musulmán”.

Esta flagrante confusión, reafirma lo dicho antes, es decir que esa idea de que el mundo está dividido en terroristas musulmanes y sus víctimas occidentales, puede estar ocultando el huevo de la serpiente. 


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