domingo, 7 de marzo de 2010

El kirchnerismo hizo suya una lectura literal de la democracia como conflicto, en lugar de entenderla como una explicación estructural


En el artículo del politólogo Luis Tonelli, publicado en la Revista Debate, y que puede leerse aquí, el autor afirma que todos hemos quedado pegados a la concepción literal de la política como conflicto (no sólo Gobierno y Oposición, sino la gente de a pié) Concepción que el kirchnerismo cristalizó en la idea de que todo debe mostrarse en una puja ancestral, brutal, primigenia, de Golpe por Golpe. ES LA ANTIPOLÍTICA LA QUE HA TRIUNFADO: GANA EL QUE QUEDA CON LA IMAGEN DE QUE HA DOBLEGADO AL OTRO:
Debajo transcribo algunos párrafos contundentes:
“El kirchnerismo hizo suya una lectura superficial de la democracia como conflicto, en vez de entenderla como una explicación sistémica del funcionamiento la comprendió, en cambio, de modo explícito, como si cada acto del Gobierno debiera quedar publicado como una decisión en contra del antipueblo.”
“La antipolítica se ha impuesto. No hay política. Ese arte de generar una voluntad colectiva a partir de perspectivas particulares. Lo que hay son demostraciones obscenas de poder. “Gana” el que se queda con la imagen de que ha doblegado al otro. Cada estampa que queda en la retina, es una puja ancestral, primigenia, Gobierno y oposición están condenados a dar ese espectáculo.”  “Es lo que piden los ciudadanos devenidos espectadores. Es el mismo formato triunfante de Tinelli.”
“Si el kirchnerismo ha demostrado que no se puede encarar  todo sólo con un puñado de obsesivos colaboradores, menos alcanza con limitarse a enunciar  como lo hace la oposición “yo tengo un plan”.”
“La razón populista demanda, por definición, que el pueblo esté de su lado. Pero no un pueblo teórico, imaginado en su verdadera conciencia. En la razón populista, por definición, no hay lugar para la falsa conciencia, para decir que “la gente se equivoca, no me entiende, pero yo sigo gobernando para el pueblo”.”

“Frente a esta cultura política, el constitucionalismo queda preso de una ingenuidad conmovedora. Esa cooperación entre poderes podía ser imaginada sólo cuando la política era patrimonio oligárquico.”

“Pequeño problema tiene esa puesta en escena cuando se desmorona el apoyo popular: no se puede ser populista sin el pueblo; no se puede embestir contra los otros poderes institucionales, si no se cuenta con apoyo popular.”
“Al contrario de lo que dicen hoy los portavoces del kirchnerismo, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo tienen la misma legitimidad otorgada por el voto popular, y el gobierno dividido sólo puede generar bloqueo en un contexto signado por la cultura populista.”

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