sábado, 17 de octubre de 2009

“Lo peor de la crisis ha pasado”REPORTAJE a Débora Giorgi, ministra de Industria y Turismo

Domingo, 11 de octubre de 2009
logo cash

Por Roberto Navarro
/fotos/cash/20091011/notas_c/dg.jpg
“La industria está mostrando signos fuertes de recuperación”, asegura la ministra Débora Giorgi.

La ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, asegura que la industria ya despegó y que el año que viene “tendrá un crecimiento muy importante”. En diálogo con Cash, la funcionaria que resignó la Secretaría de Agricultura con la creación del nuevo ministerio, señaló que esa decisión forma parte de una política del Gobierno que intenta generar instrumentos específicos para cada sector. Adelantó que su flamante ministerio está trabajando en una ley de reinversión de utilidades que premie con rebajas impositivas a los empresarios que destinen sus ganancias a la inversión productiva. También defendió la política de restricción de importaciones mediante licencias no automáticas y aseguró que seguirán el año próximo.

¿Cómo tomó la división del Ministerio de Producción en Industria y Agricultura?

–Básicamente, creo que hay que retrotraerse a las palabras de la Presidenta de noviembre de 2008, cuando crea el Ministerio de la Producción con la visión estratégica de que la creación de este ministerio es una pieza fundamental para dar batalla a la peor crisis internacional de los últimos 100 años. A partir de eso, la Presidenta tomó una acción proactiva. En ese contexto la creación del Ministerio de Industria y Turismo, paralelamente con la creación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, son la continuidad de esa estrategia, porque hay un consenso generalizado de que lo peor de la crisis ha pasado. Sin embargo nos tenemos que adaptar a un mundo poscrisis que realmente dará oportunidad a nuestro país, si mantenemos los desafíos de poder generar mayor competividad, de seguir preservando nuestro mercado interno y luego regional que sirva como plataforma exportadora.

¿Pero usted perdió áreas de influencia con la división?

–Argentina tiene el desafío de poder aumentar su oferta exportable de productos primarios y también el desafío imperioso de generar valor agregado e innovación en esas materias primas básicas agropecuarias para que se transformen en alimentos de alto valor agregado. La contracara de eso es tener una industria que le pueda proveer desde la maquinaria para el envase, el procesamiento, los procesos que tienen que ver con la inserción de lo que es innovación en vía tecnología, para tener alimentos de calidad que impliquen distintas cualidades que se fijen en todos los mercados. De la misma forma la industria va a necesitar servicios competitivos de logística, de software, aquella que se diseñó justamente para acompañar esa demanda de alimentos. Esto necesita políticas cada vez más específicas y de ahí el nacimiento del Ministerio de Industria y Turismo, y paralelamente, el de Agricultura, Ganadería y Pesca.

¿Cuál es la situación de la industria hoy? La UIA difundió un informe que sostiene que continúa cayendo.

–La industria está mostrando signos fuertes de recuperación. No todos los sectores están en la misma situación. Pero un grupo importante está marcando un proceso que sorprende por su fortaleza y su ritmo. Por ejemplo, la producción de autos de septiembre supera el promedio mensual de 2008. Se espera que este año se fabrique un total de 500 mil unidades. En agosto la producción de acero crudo creció un 40 por ciento comparado con el primer trimestre del año. Y la de laminados terminados en caliente aumentó en agosto un 4,4 por ciento contra igual período de 2008. Hay record histórico en fabricación de lavarropas, con un crecimiento del 23 por ciento con relación con 2008. También la producción de cocinas y heladeras está por arriba del año pasado. Y así hay muchos sectores que están rebotando muy fuerte. La recuperación del sector industrial se está mostrando generalizada, con distintos ritmos en los sectores. Pero en el índice del estimador mensual de actividad industrial es el segundo mes consecutivo con crecimiento intermensual desestacionalizado.

La construcción está rezagada.

–La construcción ha mejorado en agosto un 1,8 por ciento con respecto a julio. Se ubica 10 por ciento por encima de los primeros meses del año. La recuperación interanual se está registrando en todos los bloques. Las construcciones petroleras crecieron un 9,3 por ciento; las viviendas, un 8,0; las obras civiles, 3,6 y otras obras de infraestructura, 2,6 por ciento. También los insumos han tenido mayor demanda.

En el sector todavía existe una gran dependencia de la obra pública.

–Eso es parte de la política activa que está llevando adelante la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Los principales países del mundo apoyaron a sus economías de una u otra manera. El hecho de que la construcción sea impulsada desde el Ministerio de Planificación es una virtud; no un problema.

¿Qué pasa con las exportaciones?

–Las exportaciones de manufacturas de origen industrial de agosto se muestran bastante por arriba que los valores promedio de los primeros seis meses. Todavía se está registrando una caída interanual en materia de exportaciones, pero es de apenas el 5,4 por ciento, cuando en enero y febrero fue del 60 por ciento. Tanto para vehículos como para químicos, manufacturas, plásticos, Argentina se vuelve a insertar en el mundo con sus ventas externas. En septiembre las exportaciones de vehículos se recuperaron un 25 por ciento con respecto al mes anterior. Esto también muestra su correspondencia con las importaciones. En materia de insumos intermedios importados, ya va el segundo mes consecutivo de aumento interanual, con alzas del 4 y 5 por ciento en valor, pese a que hubo una tremenda caída de los precios internacionales. Esto demuestra que el aparato productivo está con un proceso de recuperación, distinto entre los diferentes sectores, pero nada despreciable.

¿Qué espera para el 2010?

–Tengo muy buenas expectativas. Creo que si trabajamos conjuntamente buscando aprovechar las oportunidades que nos brinda la poscrisis, donde la salida está liderada por los países emergentes, que demandan agroalimentos, interesados en la calidad de nuestros recursos para la producción, podemos tener un crecimiento muy importante.

¿No es necesario un mayor nivel de inversión para volver a crecer?

–Se está haciendo un excelente trabajo desde el Ministerio de Economía, articulado con el Banco Central, buscando una paulatina inserción en los mercados voluntarios de capitales, pero creo que las oportunidades de negocios en materia de ingreso de inversión genuina directa externa y de inversión de los locales se va a estar dando en una forma creciente el año próximo. Hay encuestas que muestran que durante el 2009 Argentina fue el tercer o cuarto receptor de inversión extranjera directa, en un contexto donde ha caído globalmente la IED. Creo que una de las acciones para motorizarla es el grupo productivo, que articula políticas específicas, que tienen que ver con incentivos fiscales, con accesos más fluidos al financiamiento, con el objetivo de agregación de valor, con un rol muy importante del INTI; potenciando lo que están haciendo en materia de transferencia de tecnología las pymes, para que den estos saltos de calidad que necesitan.

Usted habla de especificidad. Pero no parece haber un plan que dirija los esfuerzos a sectores de mayor valor agregado. Un ejemplo, el 60 por ciento de los créditos del Banco Nación se los lleva el campo.

–Creo que hoy hay que salir a vender, en el buen sentido, Argentina al mundo en sus productos y en sus potenciales de inversión desde la realidad que podemos mostrar por la dotación de recursos humanos, naturales y de infraestructura. Si no se hubiera trabajado en materia de infraestructura en las obras que hacen a la competitividad sistémica no lo podríamos mostrar. Las políticas de financiamiento, obviamente, son una herramienta fundamental para poder concretar estos avances hacia el valor agregado, hacia la innovación. En ese sentido, en el grupo productivo es donde debatimos y presentamos, no solamente las competitividades, sino el efecto sobre la generación de empleo, valor agregado y desarrollo sustentable de las políticas que planteamos.

La UIA dice: “no existe política industrial”. El economista Miguel Bein dijo que “la mejor medida económica que se tomó este año fue la lluvia”.

–No voy a contestar dichos de terceros en el ámbito del ida y vuelta por los medios. Estoy convencida de que la UIA es conocedora del desarrollo de la política industrial que se viene llevando en este país del 2003 hasta la fecha, siendo el 2008 un año de records históricos. Y son conocedores de cómo se ha atravesado la crisis. Está abierto el Ministerio de Industria a conversar con todos los sectores que hacen a la cadena industrial, de servicios. Respecto de los dichos de Bein, pienso que no vale la pena comentarlos.

¿Va a salir la ley de reinversión de utilidades?

–Es una demanda tanto de la UIA como de CAME y de un conjunto de gremiales empresarias. Estamos trabajando con alguna de ellas por indicación de la Presidenta, que finalmente es la que tomará la decisión final.

¿La política de restricción de importaciones va a seguir el año que viene?

–Tenemos una política de importaciones donde tomamos una decisión estratégica, que es la aplicación de las licencias no automáticas, que son para todos los socios que componemos la Organización Mundial de Comercio, y que están en la reglamentación que la OMC impone. Ellos nos permiten dar una alerta temprana respecto de que un sector pueda estar sufriendo o no competencia desleal. En un mundo donde los paquetes financieros del mundo desarrollado y los subsidios directamente a empresas llegan a billones de dólares; donde vimos cómo la Unión Europea elevó sus subsidios a la producción de lácteos, donde Estados Unidos puso un arancel del 35 por ciento a los neumáticos chinos, es lógico que nosotros también nos protejamos.

¿Qué hacen ante esas situaciones?

–Cuando detectamos el daño aplicamos el antidumping. Y lo estamos haciendo juntamente con los sectores. Trabajamos para la preservación de más de 560.000 puestos de trabajo. Preservando un mercado interno que es eje fundamental para poder aprovechar las pautas de lo que nos ofrece el mundo a los países como Argentina, donde naturalmente tenemos recursos humanos y de infraestructura y un aparato productivo que no se erosionó. No solamente hemos pasado la crisis de una forma privilegiada, no erosionamos el aparato productivo. Esto es una acción conjunta del Gobierno y de los empresarios. Cuidamos nuestro capital humano. Las políticas del Gobierno buscaron mantener el aparato productivo en el que habíamos invertido mucho desde el 2003.

© 2000-2009 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.