martes, 15 de septiembre de 2009

Las Telefonicas y la Ley de Medios

Recibí por correo una interesantisima carta de Cristian Jensen - miembro fundador de la Coalición por una Radiodifusión Democrática y también asesor de la Comisión de Comunicaciones e Informática de la Cámara de Diputados de la Nación - que arroja un poco de luz acerca del tema de las Telcos en la Ley de Medios y aclara los tantos acerca de todas las mentiras e inexactitudes que la Oposición desparrama por ahí. La comparto con uds.

Estimado compañero Restivo, comparto contigo que el ingreso de las empresas de telecomunicaciones al mercado de la radiodifusión provoca mucho ruido en nuestro colectivo que, con gran honestidad intelectual y compromiso militante, es parte imprescindible para derogar definitivamente la herramienta de dominación cultural de la última dictadura cívico-militar-económica. Creo que lo primero que debemos comprender es que la “Convergencia Tecnológica” – consecuencia del avance científico tecnológico mundial - es un dato de la realidad que avanza aceleradamente a la construcción de la denominada “Sociedad de la Información”; concepto fundamentalmente tecnológico y herramienta poderosísima sea para distraer a los pueblos o – que es a lo que nosotros apostamos - para su realización como sociedad. Nuestro objetivo es la construcción de la Sociedad del Conocimiento, en la que nuestro pueblo no sea solamente consumidor de productos culturales elaborados desde una visión individualista y del consumo – la macdonalización de la sociedad – sino el rescate de los saberes ancestrales cuyo eje articulador es el espíritu solidario, el respeto al ecosistema, la integración y la realización personal y comunitaria……. ¡¡¡ casi nada ¡!!!!. Bueno, para esa construcción precisamos utilizar la tecnología de la convergencia – TICs -; pero no en términos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, que entiende la “radiodifusión” como la radiocomunicación unidireccional dirigida al público en general; si no en términos de servicios de comunicación audiovisual que transmiten identidades, valores, información y entretenimiento de manera predominantemente unidireccional (con habilitación bidireccional) e interactiva, de manera tal que nuestros ciudadanos además de consumir bienes culturales puedan producirlos; estamos hablando, en definitiva, del mundo de la Convergencia Tecnológica. Para que esto sea posible es necesario REDEFINIR los conceptos de radiodifusión del mundo analógico y llevarlos al mundo convergente – digital. La “industria” de las telecomunicaciones – mundo de las telefónicas - quiere encuadrar estos servicios como “servicios de telecomunicaciones de valor agregado” regulados por los acuerdos de libre comercio y servicios (discutidos y concertados en la OMC). Las empresas de telecomunicaciones no quieren ser sujeto de regulación de distribución de contenidos………… nosotros, por el contrario, en el proyecto de CFK incluimos a las telcos en el mundo de la comunicación audiovisual. Expresado de otra manera: las telefónicas ingresan vía las reglas del mercado de las telecomunicaciones (el “mercado” determina la política de construcción de la Sociedad de la Información y el Conocimiento; expresado en la liberalización de las telecomunicaciones Ley 25.000 y Decreto 764/2000) o, ingresan cumpliendo la regulación del Estado - de la Política – que es lo que propone este proyecto de ley: reglas de juego antimonopólicas, obligación de distribuir contenidos de producción nacional, propia, local y multicultural. Debemos saber que hoy por hoy el negocio NO es la telefonía (en cualquier versión: fija, móvil, IP) sino los servicios de “valor agregado”; nuevamente, dicho de otra manera las comunicaciones son una commodity, el negocio es la producción de contenidos y por ese mercado van las grandes corporaciones de telecomunicaciones; la pregunta es ¿Cómo ingresan o por donde ingresan?; puede ser la ventana del mercado o la puerta de la regulación del Estado. No es casualidad que los que atacan más violentamente al proyecto del PEN; permitan en su propio proyecto el ingreso de las Telcos SIN CONDICIONAMIENTO ALGUNO (solo por la mano invisible del mercado); leer el artículo 7º inciso a) de Silvana Giúdice que solo les exige a las telefónicas – para prestar servicios de radiodifusión – que haya otro prestador en la localidad – que es lo mismo que no exigirles nada - o, el de los socialistas Cortina y Viales que ni siquiera nombran a las empresas telefónicas abriéndoles el mercado de comunicación audiovisual por el artículo 17 de su proyecto como prestadores pertenecientes al sector “privado- comerciales” sin más requisitos que estar constituidos en el país y cumplir con la ley de protección de bienes culturales. Hay mucha hipocresía en todo este tema, lo cierto es que el proyecto del PEN – que construimos todos nosotros - se anima a NOMBRAR y explicitar la posibilidad del ingreso de las empresas de telecomunicaciones como prestadores de servicios de comunicación audiovisual, Es decir, damos cuenta de la “convergencia tecnológica”, pero lo hacemos poniéndole severos límites a la concentración, tal como el máximo de 35% de abonados a nivel nacional, el limite de 24 licencias y la apertura de sus redes a los cable operadores de manera PREVIA al otorgamiento de la correspondiente licencia. Compañero, se que los grandes medios y sus serviles parlamentarios no solo mienten y confunden (no se podría esperar otra cosa de ellos), pero también desde nuestro campo NACIONAL Y POPULAR sea por ignorancia, liviandad o por ser “políticamente correctos”, algunos compañeros se oponen sin fundamento al ingreso de las telcos al mercado de comunicación audiovisual, por lo que – de cumplirse este impedimento - la nueva legislación de radiodifusión nacerá tecnológicamente obsoleta; habríamos legislado para el “mundo analógico” que día a día pierde presencia en manos de las Nuevas Tecnologías de la Comunicación y la Información y, con ello, habríamos condenando al pueblo a una nueva exclusión: la “exclusión digital” y, desechado una herramienta poderosa en la construcción de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Saludos. Cristian Jensen