jueves, 24 de septiembre de 2009

En Europa comienza el debate para crear una nueva supervisión bancaria

LA CE PRESENTÓ AYER UNA REVISIÓN DE LAS NORMAS ACTUALES
24-09-2009 / Los planes sobre una mayor regulación para el sistema financiero avanzan en todo el mundo. La Comisión Europea (CE) propuso ayer una revisión a fondo de los mecanismos de supervisión financiera en la Unión Europea (UE) para adaptarse a la creciente internacionalización del sector y mejorar la respuesta ante eventuales crisis.
“Nuestro objetivo es proteger a los contribuyentes”, dijo Barroso
El Ejecutivo de la UE presentó un conjunto de iniciativas legislativas con las que pretende resolver los fallos detectados en la actual crisis y garantizar que, en los veintisiete países, se aplicarán las mismas reglas y principios a la hora de vigilar a las entidades financieras. Según el presidente de la CE, el portugués José Manuel Durao Barroso, “nuestro objetivo es proteger a los contribuyentes europeos de lo sucedido el año pasado, cuando los gobiernos tuvieron que inyectar a la banca miles de millones de euros” y también servir de inspiración para la reforma financiera global. Bruselas sigue adelante con sus planes de poner en marcha varios nuevos organismos paneuropeos. Aunque los Estados miembros ya dieron su respaldo en junio pasado a la estructura planteada por la comisión, ahora comenzará la discusión en detalle –también con el Parlamento Europeo– sobre su puesta en práctica y sobre las competencias y composición de los nuevos órganos. Se trata del Consejo Europeo de Riesgos Sistémicos (ESRB en inglés), encargado de analizar toda la información macroeconómica disponible y de emitir alertas y recomendaciones a los Estados miembros afectados, en caso de detectar riesgos. Los receptores de la advertencia tendrán que comunicar las medidas adoptadas y, en caso de decidir no hacerlo, deberán dar explicaciones. Para la puesta en marcha de este organismo, se partirá de la estructura del Banco Central Europeo (BCE), que controlará el secretariado y en el que también estarán representados los bancos centrales de los veintisiete Estados miembros. En cuanto a la designación del presidente –un tema que preocupa especialmente al Reino Unido, que se resiste a dar demasiado poder al BCE–, será tarea de la cúpula del órgano, en la que se sentarán los gobernadores de los bancos centrales, el presidente y vicepresidente del BCE, un representante de la CE y los presidentes de las tres nuevas autoridades de supervisión.