martes, 15 de septiembre de 2009

Delpo, tapa de Clarín por 10 días

Publicado: 15.09.09

Cristina entregó lo principal que pedía Clarín: las telefónicas no entran en el negocio del cable. Más allá de quién maneje las telefónicas, como principio me parece bastante ridículo impedir a un proveedor de bajo costo competir con el cable. Si el ingreso de las telefónicas amenazaba con crear un monopolio, pues bien, se regula (ejemplo: ¿no puede obligarse a las telefónicas a transportar la señal televisiva de quienquiera que quisiera proveerla?). Más allá de si Telecom es o no de los amigos de Kirchner, sería insólito que si tecnológicamente me puede llegar señal de TV por el cable del teléfono Clarín no me deje.

Conceptualmente –y, de nuevo, salvando las cruciales consideraciones del contexto específico– las partes de la ley a las que se oponía Clarín eran las partes buenas (aunque exageradas: ¿por qué una empresa no puede tener un canal de cable y un diario?). El problema son las que quedan. El problema es la garantía de no sé qué porcentaje del dial para ONGs, empresas públicas y pueblos originarios, todo en última instancia decidido por un cuerpo colegiado que, como mínimo, tendrá el 50,0001% de dominio por parte del Poder Ejecutivo. En este país de las candidaturas testimoniales, no dudo que el Negro D’Elía pasa por pueblo originario y La Bancaria por ONG.

Creo que este asunto de Telecom lo disfrazaron para el Nuevo PI (Solanas, et al.) como una manera de evitar la competencia de las grandes telefónicas con las cooperativas telefónicas de los pueblos del interior. El P.I. compra todos los buzones: con la segmentación, vota la 125; con los “organismos de control en la ANSES” vota la estatización de las AFJP. Con este cuento de las cooperativas votará la ley de medios. Bueno, por algo no se llama P.I. sino “Bloque SI“.

Así que se viene Delpo por unos días en tapa de Clarín. ¿O soy demasiado suspicaz? Por el momento hagoun search de la palabra lapsus en el gran diario argentino y no aparece el legendario lapsus de la Presidenta, que le dijo presidente a su marido. Busco “furcio” y tampoco — aparecen unas palabras de Gallego.

Así que quizás tiene razón el Doctor Duhalde, ¡quizás se vienen los Pactos de la Moncloa!