martes, 4 de agosto de 2009

¿Qué INDEC necesita el país? POR MARÍA TERESA BLACONÁ

30-07-09 / Hoy como ya hace varios años, se sigue haciendo la pregunta de qué INDEC necesita el país. Creo que debemos dar una repuesta de fondo y no coyuntural según los problemas que van surgiendo. Nadie duda de que se necesita un organismo que proporcione información estadística actualizada, completa y fehaciente que permita detectar con objetividad la existencia de factores económicos y sociales, tanto propicios como adversos. El pleno conocimiento cuantitativo de la situación permite formular por parte del poder político metas y caminos para poder alcanzarlas. En este momento existe la ley nacional 17.622 dictada en 1968, que regula las estadísticas oficiales y la realización de censos y por la cual se creó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esta ley, obviando el momento histórico en que fue promulgada, es una buena base factible de ser mejorada. De esta ley se deben rescatar los siguientes artículos: Artículo 3º: “Son objetivos del Instituto Nacional de Estadística y Censos: a) unificar la orientación y ejercer la dirección superior de todas las actividades estadísticas oficiales que se realicen en el territorio de la Nación; b) estructurar mediante la articulación y coordinación de servicios estadísticos nacionales, provinciales y municipales, el Sistema Estadístico Nacional, y ponerlo en funcionamiento de acuerdo con el principio de centralización normativa y descentralización ejecutiva”. Artículo 10: “Las informaciones que suministren a los organismos que integran el Sistema Estadístico Nacional, en cumplimiento de la presente ley, serán estrictamente secretas y sólo se utilizarán con fines estadísticos. Los datos deberán ser suministrados y publicados, exclusivamente en compilaciones de conjunto, de modo que no pueda ser violado el secreto comercial o patrimonial, ni individualizarse las personas o entidades a que se refieran”. Artículo 13: “Todas las personas que por razón de sus cargos o funciones, tomen conocimiento de datos estadísticos o censales, están obligadas a guardar sobre ellos absoluta reserva”. Todos estos artículos están reglamentados en el decreto 3.110/70, en el cual en el artículo 30 dice: “A partir de la fecha de este decreto el personal técnico del INDEC sólo podrá ser nombrado previo concurso de oposición y/o antecedentes…” y en el artículo 31 dice: “Los cargos directivos y técnicos deberán ser desempeñados por egresados de universidades argentinas, con títulos que acrediten su sólida formación en la disciplina estadística”. Mediante decreto 1.831/93 se amplían algunas funciones del INDEC. REFLEXIONES. En primer lugar existe una ley para que los legisladores la tomen de base y dicten una nueva siguiendo los procedimientos democráticos. Afortunadamente, la Argentina es un país que cuenta con una gran trayectoria académica y de formación de recursos humanos en estadística. Desde 1948 en la entonces Universidad del Litoral, hoy Universidad Nacional de Rosario, se crea la primera carrera de estadística de Iberoamérica; luego se suma en el 2001 la maestría en estadística aplicada. A partir de los años ’70 aparecen otras carreras de grado y posgrado en el área, como son por ejemplo en la Universidad Nacional de Tres de Febrero, la Universidad Nacional de Tucumán, la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Nacional del Comahue, la Universidad Nacional de La Rioja. También a partir de 1952 se crea, a instancia de académicos de distintas regiones del país, la Sociedad Argentina de Estadística. Con esto se puede advertir que en el país afortunadamente existen especialistas en estadística que son los que intrínsecamente están preparados para dirigir y desarrollar tareas que se deben realizar en el INDEC, como sucede en las agencias de otros países con mucha trayectoria en estadística, como por ejemplo Canadá, Francia, Australia, España, los EE.UU., etcétera. Esto no quiere decir que en el INDEC no se deba trabajar interdisciplinariamente con profesionales de otras áreas, como por ejemplo, economistas, sociólogos, informáticos, demógrafos, etcétera, pero la tarea fundamental para la creación del “dato” corresponde al estadístico. Volviendo al INDEC, se debe decir también que existe metodología estadística aceptada internacionalmente que se debe utilizar para que la información producida sea confiable tanto interna como internacionalmente y para que los resultados obtenidos puedan ser comparables. Ante cualquier cambio de metodología se debe estudiar exhaustivamente la forma de realizarlo, su implementación y sus consecuencias. Por ejemplo, un cambio de marco muestral, cambio de cuestionarios, ponderaciones de índices, etcétera. AUTARQUÍA. Otro punto álgido es la autarquía del INDEC; para que un ente autárquico tenga éxito se debe garantizar su financiación. Existen retenciones, como por ejemplo, la contemplada por la ley 22.415 sobre la tasa de estadísticas que grava las exportaciones e importaciones, que podrían ser utilizadas para tal fin. Lo importante es que no dependa de un presupuesto que esté atado a la voluntad política del momento. De más está decir que la voluntad política juega un rol primordial para que el INDEC produzca su información sin injerencias del poder político, que cuente con los recursos financieros para lograrlo, que su personal sea idóneo en el tema y que sea nombrado y desplazado de acuerdo con normativas claras que permitan a sus trabajadores no estar sujetos a presiones.

En resumen, el INDEC que se necesita es uno que aplique metodología estadística apropiada, que los profesionales sean idóneos en la disciplina y que se trabaje con ética, lo cual beneficia no sólo a los funcionarios de la institución, sino también al poder político, a las instituciones de formación académica y al país en general, porque como es ampliamente sabido contar con información cuantitativa confiable y a tiempo, es primordial para poder construir políticas y tomar decisiones acertadas. Máster en estadística aplicada. Directora de la Escuela de Estadística de la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la Universidad Nacional de Rosario. Ex presidenta de la Sociedad Argentina de Estadística