lunes, 6 de julio de 2009

Van por una devaluación, la eliminación de las retenciones, la supresión de las paritarias, los ajustes del Estado, la represión de las protestas...

Un uppercut de derecha

Más allá de los odios y simpatías, en el análisis político es bueno seguir al filósofo holandés Baruch Spinoza que aconsejaba: “En política, es conveniente no reír ni llorar, sólo comprender”. Evitar caer en aquello que poéticamente expresaba el poeta español Antonio Machado: “Lo ojos que ves/no son ojos porque los ves/son ojos porque te ven”. El Gobierno ha recibido un uppercut de derecha y está confundido en el cuadrilátero. Los intereses económicos que se encuentran detrás de los representantes políticos avanzan para conseguir sus beneficios, al tiempo que erosionan la sustentabilidad del Gobierno. Van por una devaluación que adelantaba Prat Gay. Por la eliminación de las retenciones. Por la supresión de las paritarias. Por los ajustes en el Estado. Por el acotamiento del poder sindical. Por la represión de la protestas sociales. A su vez la base política de sustentación del Gobierno se volatiliza. No es cierto que meramente perdió 15 diputados y seis senadores. Los movimientos en el justicialismo de huida hacia los ganadores es tradicional. Los gobernadores intentan crear un poder paralelo con centro en Reutemann y con la presencia en las sombras de Duhalde. Daniel Scioli difícilmente pueda permanecer al frente del partido.

En los próximos meses el Gobierno recorrerá un camino de cornisa y muchos, de adentro y de afuera, harán fila para arrojarlo al precipicio. Si no saca conejos de la galera, avanza con proyectos que tengan aprobación popular y los explique con claridad sirviéndose del canal público, oxigene realmente al Gabinete y los ministros adquieran perfil propio dentro de una política fijada desde la Presidencia que no sólo se anuncie sino que se cumpla, tejiendo una red de alianzas y evitando groseros errores. No hay posibilidad de retroceder porque el poder económico es insaciable. Todo lo que se entregue será considerado poco, porque los probables sucesores están dispuestos a satisfacer con creces a los diferentes sectores del establishment.

La Presidenta debe comunicarse con el pueblo como una conductora y no como una analista política. Es altamente probable que si esto no sucede Cristina Fernández será bajada o se la inducirá que se baje del ring antes de la fecha convenida constitucionalmente.

El futuro no está atrás. Lo que sucede en Honduras, calco del golpe de Venezuela en el 2002, es el pasado repudiable. Tan detestable como un retorno a lo que quedó atrás en diciembre del 2001.

* Periodista. Dirige junto a Gerardo Yomal el programa El tren por Radio Cooperativa. La versión original fue distribuida desdehugopresman@sinectis.com.ar

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