viernes, 19 de junio de 2009

Quisiera nunca tener razón - ALEJANDRA PIZARNIK

16 de octubre de 1968
Mil gracias, chère Ivoncita, por el delicioso carruaje de niña disfrazada de reina loca que me enviaste de Niúiorc. Por supuesto que dicho carruaje exorna el muro de uno de mis aposentos: la sala de estar (te dije que esta denominación me embruja?).
Yo hago tiempo ( y él me deshace con su cohorte de hilanderas). Ando escriturando un cuentito: una niña ve a un hombrecillo de antifaz azuul, la sigue, cae en un pozo (y es esto lo principal: qué piensa ella al caer) en cuyo fondo la espera un colchón.
El cuentito irá, tal vez, al lugar de las desapariciones, pero antes quiero perfeccionarlo para no pasar vergüenza delante de nada.
Me interesa horrores, 'sta chica, tu espacio actual, los seres que te circundan y la calidad de papel que venden las librerías. Hoy recibí una separata de Octavio: comentario de un poema de Mallarmé, en donde aparece el nombre de Chomsky. Saló en Diálogos. ¿Querés verlo?
Te extranio mucho. Pero no veremos sin falta en los estás - unís. Qué caótica y escindidora presiento a la ciudad de niuórk. ¿Acerté? Quisiera nunca tener razón. Besos y besos de tu
Alejandra

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